La toma de decisión de Winston Churchill. El 6 de junio de 1944 hubo el desembarco de los aliados en el norte de Francia en una operación llamada ‘Operación Overlord’ o más conocida como ‘Desembarco de Normandía’. 24 días antes, Winston Churchill, primer ministro de Gran Bretaña, y otros generales de los aliados como Dwight D. Eisenhower tuvieron que tomar una decisión que cambiaría el transcurso de la guerra: inciar o no la Operación.
En este contexto nos encontramos en el film aunque se focaliza en la figura controvertida de Churchill y su pensamiento mostrando así un biopic muy acotado temporalmente y muy introspectivo. Nos sumergimos en un viaje por su vida privada, sus reflexiones, sus oraciones, su vida cotidiana, su temperamento, su personalidad, etc. Además, aparte de ser un retrato psicológico -digno de analizar-, incita al espectador a sentirse involucrado en sus momentos más tensos en los que debe tomar decisiones no solo íntimas sino ‘burocráticas’ que pueden significar mucho para la Historia.
El retrato histórico de la película es muy fiel a la realidad y, como película, se sustenta muy bien gracias a la soberbia actuación de Brian Cox y Miranda Richardson. Asimismo, el guión, la ambientación, la banda sonora y la fotografía están a la altura de un ‘thriller’ biográfico de este tipo.
Personalmente, me encantó esta obra de Jonathan Teplitzky (‘Broadchurch’) no solo por su historia sino porque todos sus elementos están a la altura y nada es gratuito. Más bien, todo lo que presenta da pie a reflexiones posteriores. Una estupenda película de un momento decisivo y una figura imprescindible de la Historia.
Lo bueno: Brian Cox y la manera como está ejecutada la película.
Lo malo: puede quedarse un simple biopic.
Nota: 8’5/10
Distribuida por A Contracorriente Films
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