Valerian y la ciudad de los mil planetas

Viajando por el universo con Luc Besson. El director de grandes películas como ‘León: el Profesional’ o ‘El Quinto Elemento’ deja a Lucy para adentrarse en el universo de Valérian y Laureline, creado por Pierre Christin y Jean-Claude Mézières.

Con mucha responsabilidad en su espalda, Besson adapta un cómic ambicioso lleno de colores, animales, lugares, personas y planetas que inspiró en su momento a grandes ‘space-operas’ como ‘Star Wars’ y ahora nos sumerge en un apasionante y maravilloso viaje por Alpha. Los responsables de todo son Dane DeHaan y Cara Delevingne quienes transmiten mucha química entre ellos aunque por momentos nos recuerda a una típica historia adolescente e inmadura de dos jóvenes salvando el universo.

Aun así, a parte de momentos donde el guión flojea mucho, surgen instantes de lágrima fácil innecesarios y alarga escenas inútilmente, la película se sustenta, en su mayoría, por sus efectos especiales los cuales nos hacen pensar que los casi 200 millones de euros gastados han estado bien invertidos. Gracias a ellos, como espectador disfrutas de un auténtico viaje por el espacio y planetas descubriendo seres rarísimos, empatizas con ellos y te crees todos los lugares por lo que te transporta. Y todo esto acompañado por una banda sonora de Alexandre Desplat sinfónica, dinámica y épica que recuerda a John Williams.

De este modo, Luc Besson y su imprescindible equipo aprueban con nota alta este proyecto ambicioso que decae en su parte narrativa convencional, pero da la talla en su lado técnico invitando al público a viajar en una ‘space-opera’ exagerada, apabullante y entretenida en sus  137 minutos. Personalmente, no gozaba tanto de una película así desde ‘Avatar’.

Lo bueno: su arte para capturar al espectador y no dejarlo en las casi dos horas y media.

Lo malo: el diálogo en muchas escenas y los momentos emotivos innecesarios.

Nota: 8/10

Distribuida por EOne Films
Estreno en 351 cines

La Cura del Bienestar

El malestar de Verbinski. El director de ‘Piratas del Caribe’ vuelve a las salas de los cines con una película seria que requiere gran destreza para llevar a cabo y terminarla como se merece para ser admirable.

Nos sumerge en un thriller psicológico complejo sobre un idílico y misterioso balneario donde se hacen tratamientos milagrosos. Junto a esto, nos intenta poner en la piel de un joven empresario quien debe ir a buscar al CEO de su empresa en este balneario, pero descubre que pasan cosas raras en él e intentará descubrirlo.

El elenco de personajes está bien trabajado y actuado, en general, y el film contiene los ingredientes propios de un thriller, una estética oscura, una intriga constante y escenas impactantes. Sin embargo, su excesiva duración -156 minutos-, algunos momentos de horror y los errores que se pueden encontrar le juegan en su contra. Es una película que su primera media hora es formidable y te mantiene atento a todo momento, pero, por momentos se desvía de su hilo argumental y acaba sin encontrarse. Probablemente, en ese desvío es donde los minutos pasan lentamente e innecesariamente y hace que estés mirando el reloj constantemente.

Personalmente, me gustó mucho su inicio -gracias, entre otros aspectos, a su estética y puesta en escena-, pero su desarrollo hace aguas y el desenlace es tan previsible como indignante. Paralelamente, es un film que recordará a ‘Shutter Island’ y si se comparan acabaremos pensando que la importancia del director es muy importante y la de Scorsese es claramente superior.

Lo bueno: Dane DeHaan y su primera media hora.

Lo malo: su desarrollo.

Nota: 5/10

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