Carmen y Lola

Homosexualidad gitana. Arantxa Echevarría, directora de esta película, empieza su filmografía con un largometraje sobre la homosexualidad en la comunidad gitana, un tema arriesgado de explicar y ejecutar.

El argumento principal se centra en la vida de Lola, una joven de 16 años que se siente atraída por Carmen, la novia de un primo suyo. Con esta premisa, la película desarrolla la historia siempre con el personaje de Lola mostrando los ya conocidos estereotipos de la cultura gitana: la pedida de mano, los preparativos de una boda, el trabajo en el mercado, la escolarización, el elemento del ‘padre de familia’, entre otros.

Con todo esto expuesto, Echevarría quiere adentrar al espectador en la cultura gitana y, lo más importante, en cómo se siente la protagonista cuando sabe que la homosexualidad, tal como lo plantea el film, está mal visto. Y esto lo logra excelentemente gracias al guión y, sobre todo, al reparto que interpreta sus papeles maravillosamente. En especial, Rosy Rodriguez y Zaira Morales, dos actrices con futuro y en estado de gracia.

En mi opinión, la película se arriesga con un tema, quizás, todavía polémico ayudándose, por eso, de los estereotipos inevitables en este tipo de cintas. Asimismo, a nivel de ritmo es adecuada, ya que sus 103 minutos van pasando ágilmente y te va planteando cuestiones muy interesante para reflexionar. ‘Carmen y Lola’ expone sus ideas y las desarrolla bien aun sabiendo que se aventura en un terreno complicado.

Lo bueno: el personaje de Lola y la importancia de la madre.

Lo malo: puede parecer que deja mal a la comunidad gitana, pero no se debe buscar la polémica, sino pensar en lo que plantea.

Nota: 7/10

Distribuida por Super 8 Media
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Las Distancias

¿Cuáles son nuestras distancias? Esta es la pregunta que plantea y representa la segunda película dirigida por Elena Trapé que, personalmente, su reflexión es interesante, pero su ejecución decepciona.

La película cuenta la historia de un grupo de amigos que decide viajar a Berlín para visitar a un viejo amigo por su aniversario. Éste se sorprende y durante unos días desaparece, poniendo a prueba la amistad de todos. Es aquí cuando la película se encalla porque la primera media hora resulta interesante y entretiene, pero a medida que avanza, pierde ritmo y crea apatía.

El grupo de amigos es curioso y hace una buena radiografía psicológica de todos, gracias, en parte, a la credibilidad que le dan Miki Esparbé, Alexandra Jiménez, Isak Férriz, Bruno Sevilla y María Ribera. Entre ellos hay conexión, hay diálogos peculiares y situaciones que obligan al espectador a pensar.

Sin embargo, el problema reside en que hay escenas en que no pasa nada y hay instantes que les falta una marcha debido a la pérdida de ritmo. Este aspecto va acompañado de aburrimiento y falta de apego con la historia. Personalmente, me hizo pensar y lo agradecí porque el tema de las distancias interiores, exteriores, geográficas, etc es digno de reflexión. No obstante, la película se me hizo eterna y espesa hasta cansar y me quitó de la trama.

Elena Trapé logra transmitir su proposición, pero la ejecución puede no encandilar al público y, en consecuencia, provocar que se olvide fácilmente.

Lo bueno: su mensaje.

Lo malo: su ritmo y puede tomarse como una representación errónea de la juventud.

Nota: 6/10

Distribuida por Sherlock Films

Un Océano entre Nosotros

Entre mares reflexivos. El director James Marsh (‘Man on Wire’, ’La Teoría del Todo’) regresa al drama biográfico para contar la historia de Donald Crowhurst, un hombre que decidió dar la vuelta al mundo en vela en la Golden Globe Race para ganar y sanear la economía familiar.

Aparentemente, la historia no inspira mucho entusiasmo ni emoción. Más bien parece que el desarrollo del film será convencional con típicos momentos dramáticos para que el espectador empatice con la historia. Marsh no se aleja de esta concepción, pero el enfoque personal que da es lo que eleva esta película. Lo que parecía ser un aburrimiento y espeso argumento en seguida se hace interesante y obliga al público a seguir la aventura de Crowhurst y a descubrir su personaje.

Colin Firth es gran protagonista del film que dota su papel de alma, energía y credibilidad, sobre todo, en los instantes más reflexivos de la cinta. Si algo muy bueno tiene esta historia es que se le puede sacar mucho jugo para pensar sobre el compromiso, la culpa, la piedad, las responsabilidades, la mentira y la toma de decisiones. Y lo borda en este aspecto. Se convierte en una película de autor que hará pensar a todos que la vean. Además, habla sobre las consecuencias que conlleva querer el éxito u obtener un imposible objetivo.

Pese a tener ciertas convencionalidades y, quizás, como drama no despierta mucho entusiasmo, lo mejor es el enfoque que le da Marsh y su equipo a esta historia que, personalmente, me era desconocida y, al terminar, tuve que meditar todos los valores que transmite. Es una película lenta y un tanto repetitiva, pero sus actuaciones, el guión y lo que plantea hacen que se deba tener presente.

Lo bueno: la parte final y lo que contiene.

Lo malo: como drama no sorprende y puede que le falte algo de emoción.

Nota: 7/10

Distribuida por Vértice Cine

Custodia Compartida

Aterradoramente real. El director francés Xavier Legrand lleva al cine un tema muy actual y, desgraciadamente, real que no deja indiferente a nadie. La violencia doméstica es el eje central de este excelente thriller-drama.

La película nos presenta la situación de una expareja divorciada que lucha por la custodia de su hijo. Los primeros diez minutos de metraje son memorables en la que la juez, tras una larga conversación, da la custodia compartida, hecho que no gustará a la madre.

Así es como el film nos explica dos tramas: primero la de cómo el padre intenta acercarse a su hijo mientras éste no quiere y, la que nos relata la vida de la madre sin su hijo. Con todo esto, la película va cogiendo forma y en cuentagotas va dando al espectador elementos de auténtico thriller de terror doméstico.

Los 93 minutos de metraje pasan volando y el público resta sentado viendo qué hace el padre con su mala relación con el hijo, la exmujer y sus padres y, cómo el hijo intenta huir de este hombre al que odia. Un drama familiar muy cuotidiano que no defrauda en ningún momento, perfectamente interpretado y que lleva a un clímax quizás previsible, pero de verdadera angustia.

‘Custodia Compartida’ se alza como una de las mejores películas del momento porque se aleja de convencionalidades y retrata este desgraciado hecho sin tapujos.

Lo bueno: el ritmo, el cómo cuenta la historia y el epílogo.

Lo malo: que lo que retrata no es ciencia-ficción.

Nota: 8’5/10

Distribuida por Golem Distribución
Recaudación: 216.055€

Yo La Busco

Viaje por la noche barcelonesa. La joven directora Sara Gutiérrez Galve empieza su filmografía con esta comedia dramática sobre el viaje de un chico por la noche barcelonesa en busca de la propietaria de una libreta que se encontró en la calle.

La historia está contada sin pretensiones ni ambiciones. Se limita a relatar la vida del personaje principal, Max y lo que le rodea como, por ejemplo, su compañera de piso Emma. Durante unos minutos dedica a hacer un retrato emocional del protagonista sin objetivo claro hasta que, a mitad del metraje, coge fuerza y nos propone una meta a la que llegar.

Dani Casellas y Laia Vidal son el reparto principal. Ambos sin experiencia en la interpretación no defraudan en hacer creíbles sus personajes y logran mostrar esa vida cotidiana que llevan o sufren muchos jóvenes. Sin embargo, dentro de su sencillez, como espectador, cuesta encontrar el mensaje que quiere transmitir y, si no quiere contagiar ninguno, en gran parte es muy plana y sin evolución. Personalmente, el viaje de Max por la noche barcelonesa se me hizo aburrido y pesado y, cuando no sé bien qué me quiere decir la película, me cuesta sentirla y conectar con ella.

Sara Gutiérrez no decepciona en su primer largometraje y la dirección de actores es notable pues tanto Dani como Laia interpretan bien sus papeles, pero cuesta que se haga interesante y no se aleje de esa convencionalidad del género.

Lo bueno: el retrato generacional y social.

Lo malo: los momentos en los que pretende transmitir algo, pero no lo consigue.

Nota: 5’5/10

Distribuida por Nanouk Films
Estreno en 4 cines

No te preocupes, no llegará lejos a pie

No te preocupes, Phoenix sigue siendo de los mejores. Gus van Sant, director de “El Indomable Will Hunting” y, también, el del ‘remake’ de “Psicosis” regresa al cine después de dirigir una película que no se estrenó en España (“El Bosque de los Sueños”).

Esta película, de un título difícil de recordar y nombrar, es la adaptación de las memorias del dibujante John Callahan que, en los años 70 sufrió un accidente de coche y quedó paralítico. Para superarlo, empezó a dibujar y asistió a terapias de grupo. Es aquí cuando entra Gus van Sant para llevar a cabo un drama intenso que proporciona un revoltijo de emociones al espectador sin defraudar.

Entre dibujos y situaciones convencionales de un biopic, encontramos una de las mejores interpretaciones del año y de la carrera de Joaquin Phoenix quien lleva la batuta todo el metraje. El actor es el encargado de transmitir todos los sentimientos al público y hacer creíble la historia por lo que la película es cien por cien él. Asimismo, Jonah Hill regala una actuación muy natural y dramática, Jack Black es difícil verlo en este género, pero no defrauda y Rooney Mara está genial lo poco que aparece. A nivel argumental, desarrolla bien su historia aunque, personalmente, me costó entrar.

A todo esto, Gus Van Sant sabe explicar la vida de John Callahan gracias a la maestría actoral de todo su reparto. Todos ellos son los responsables que un drama, aparentemente, poco original empatice con el espectador, le transmita sensaciones y reflexiones, tenga un montaje perfecto con los dibujos y un tono bienintencionado.

Lo mejor: Joaquin Phoenix.

Lo malo: algunos momentos de las terapias en grupo se hacen insoportables.

Nota: 7/10

Distribuida por Diamond Films
Estreno en 41 cines

En la Playa de Chesil

Amor y desamor de recién casados. El director de la miniserie histórica “The Hollow Crown”, Dominic Cooke da el salto a la dirección adaptando la novela de Ian McEwan sobre un joven matrimonio que sufrirá sus primeros problemas nada más pasar la primera noche.

Saoirse Ronan y Billy Howle son los encargados de encarnar al matrimonio que lleva todo el ritmo del film durante sus 110 minutos de forma irregular, tanto en tempo como en emoción. El principal problema de la película es que la historia está contada mediante ‘flashbacks’ y llega un momento que cansa. Asimismo, la relación entre ellos dos no acaba de ser regular, sus diálogos quedan en nada y no hay ni una pizca de reacción en el espectador.

Ronan y Howle interpretan sus papeles correctamente, pero, por culpa de sus falsos diálogos, no es suficiente para poder penetrar en las emociones del público. Quiere demostrar que un matrimonio veinteañero puede ser un fracaso, pero, en mi opinión, no termina de aprovechar el argumento y me da la sensación de estar en un callejón sin salida y aburrido.

Al final, el film de Dominic Cooke prometía ser un bello, sensible y tierno relato de un amor joven, pero el resultado es un drama irregular, soporífero y de una compleja estructura emocional que no se desarrolla de la manera más eficiente.

Lo bueno: los paisajes de Inglaterra.

Lo malo: prometer una premisa y dar otra de muy distinta.

Nota: 4/10

Distribuida por BTeam Pictures
Estreno en 76 cines