La tercera edad en acción. Michael Caine, Morgan Freeman y Alan Arkin, tres veteranos de la Historia del Cine, se juntan en este ‘remake’ de una película del año 1979 para provocar en el espectador una sonrisa y transmitirle un buen rollo durante 96 minutos.
El film consigue ganarse al público, pero es una comedia irregular que decae en algunos instantes aunque sus intenciones tampoco son gran cosa. El guión es correcto y la historia está bien contada y concluida así como, también, actuada, pero no podemos pedir menos a este elenco de personajes. Además, hay escenas con las que pretende jugar con el espectador por lo que ayuda a involucrarte en el argumento.
Personalmente, me gustó su principio y, sobretodo, sus críticas a la sociedad y al momento actual, pero podría haber dado más de sí o, al menos, haber aguantado bien su ritmo durante todo el metraje.
Lo bueno: sus juegos con el espectador.
Lo malo: la comedia se disuelve por momentos.
Tenemos gasolina para rato. La familia de Dominic Toretto vuelve una vez más con mucha más acción, más efectos, más escenas sorprendentes, más personajes, una nueva historia y una película más de la saga que, para mi, es mejor que la séptima.
El super ‘Alien’ estrangulador. El director sueco Daniel Espinosa deja el drama histórico -’El niño 44’- para introducirnos en una historia espacial sobre una tripulación y el descubrimiento de una posible vida extraterrestre en el planeta Marte.
El ballet según Aronofsky. El director de grandes obras como ‘Réquiem for a dream’ estrenó esta película en 2010 para contar una historia sobre el ballet, el sufrimiento que supone, la rivalidad que provoca y la locura que puede comportar.
El Jesucristo de McGregor. El actor escocés Ewan McGregor protagoniza esta película dirigida por Rodrigo García quienes nos transportan en una historia religiosa cuando Jesús tuvo un encuentro con el Diablo en medio del desierto.
A pitufar en família. En 1958 el dibujante belga “Peyo” creó unas criaturas azules que hicieron las delicias de los chicos de la época con sus cómics. Tan entrañables personajes saltaron a la televisión en serie de dibujos animados y varios han sido los intentos por llevarlos a la gran pantalla. Creo que esta última entrega es bastante fiel a los cómics. La mano del director Kelly Asbury se nota y el guión es un encanto de mano de Stacey Harman y Pamela Ribon.