Aniquilación

ANIQUILACIÓNRecuerdo que quedé totalmente maravillado con Alex Garland cuando vi por primera vez esa pequeña gran joya de la ciencia ficción que es Ex Machina. Tenía muchas ganas de ver lo nuevo de este prometedor director, hasta que llegó Aniquilación. Empezaré diciendo que me siento muy frustrado.

Desde el primer día que anunciaron la producción de esta adaptación de la novela escrita por Jeff VanderMeer me sentí muy cautivado, no solo por lo que proponía, sino porque tenía la impresión de que habíamos encontrado a un nuevo genio del género representado en la figura del director británico, pero… llegó Aniquilación.

Lo que más me frustra de esta película es su incomprensible guión, y no porque me resultase difícil de entender o de asimilar. De hecho, es un film muy asequible, a pesar de la complejidad de la historia. Lo que más me molesta es que el encargado de escribir un libreto como el de ‘Ex Machina’ (nominado al Oscar, por cierto) sea capaz de crear un guión con tantos sinsentidos, previsible, y lo deje todo en manos de su estética, de su puesta en escena y el ‘acting’.

Otra cosa que me pone de los nervios son los planos con destellos de luz causados por el efecto óptico captados por la cámara. Quedan preciosos, y puedes utilizarlos dos o tres veces, pero, ¿en todos los planos?

A pesar de todo ello, no podría considerar a Aniquilación como una película horrible. Consigue su propósito de mantener el interés hasta el final y lo mejor de todo el conjunto es, sin duda alguna, esa facilidad pasmosa con la que Alex Garland es capaz de crear momentos de suma intensidad perturbadora sin caer en el morbo o en lo escabroso, especialmente en su parte final. Aunque, al contrario que en su anterior obra, es incapaz de ofrecernos una reflexión interna sobre todo lo que aquí sucede. Aniquilación es un film flojo, con carencias, y falto de elocuencia.

Lo mejor: el interés suscitado por la propia historia no llega a aburrir.

Lo peor: la ausencia de un guión sólido, su pobreza tanto narrativa como visual, y la escasez de meditación argumental.

Nota: 5/10

Disponible en Netflix

Cisne Negro

El ballet según Aronofsky. El director de grandes obras como ‘Réquiem for a dream’ estrenó esta película en 2010 para contar una historia sobre el ballet, el sufrimiento que supone, la rivalidad que provoca y la locura que puede comportar.

Perfectamente filmada con una fotografía hábil y una interpretación excelente de Natalie Portman -que no cambia de cara en ningún momento-, esta película transmite sensaciones de desesperación, nervios, intranquilidad, sufrimiento y, en pocas palabras, te abduce de tal manera que parece que estés bailando tu mismo. Además, tengo que reconocer que me engañó por completo. El filme va dejando caer motivos por los cuales piensas que te sorprenderá con un giro argumental y no es del todo así por lo que le gusta jugar con el espectador e intentar asombrar con algo original.

El tramo final de la película es excepcional, de un ritmo frenético y totalmente gozable al estilo de ‘Billy Elliot’ que deja un sabor medio amargo, medio agradable. La cinta va creciendo con el tiempo, pero el número final es tan increíble que la culminación de toda la mezcla que crea Aronofsky queda desproporcionada de sensaciones con el resto de filme así que podríamos decir que lo bueno de la película es solo la última media hora.

Pese a todo, es una creación inteligente, bien narrada y rodada con detalles curiosos y unas actuaciones correctas -destacar Portman y Cassel-.

Nota: 7’5/10

Jackie

jackieAhora la protagonista es Mrs. Kennedy. Mucho sabemos de la vida del presidente Kennedy, pero, esta vez, el director chileno Pablo Larraín lleva a la gran pantalla la historia de su mujer, Jacqueline Kennedy. No obstante, no quiere explicar su vida sino cómo reaccionó y pasó las posteriores horas del asesinato de su marido.

La película es fúnebre desde el principio con una banda sonora monótona y melodías lúgubres para adentrar al espectador dentro del alma de Jackie. Seguidamente, la historia se desarrolla mediante una entrevista de un periodista que le hace a la primera dama creando unos momentos de tensión y buenos diálogos entre ambos. Además, Natalie Portman consigue interpretar a la perfección a Jaqueline haciendo que uno deje de ver a Portman y vea a la protagonista de la película.

Tiene aspectos hacen que conectemos con la historia, pero su error está en provocar interés. Personalmente, no me interesó en ningún momento la historia que cuenta el director con su particular estilo de explicar los biopics -visto ya en ‘Neruda’-. Si es cierto que tiene puntos positivos a tener en cuenta -poner imágenes y vídeos originales de ese momento, la puesta en escena, su diálogo-, pero no me creó la inquietud de saber más sobre Mrs. Kennedy ni conecté con la película porque no me transmitió ninguna emoción ni reacción. Y no solo eso sino que se hace pesada y inaguantable.

De este modo, el estilo de Pablo Larraín sigue sin gustarme, pero debo reconocer que con este film da un paso adelante en su filmografía pese a que a mi no me conquistó del todo.

Lo bueno: Natalie Portman.

Lo malo: no logra ser interesante y su lentitud.

Nota: 6/10

Sigue leyendo

V de Vendetta

v de vendettaNos acordaremos del día 5 de noviembre. El comienzo es letal para engancharte a la trama. Es un seguido de interrogantes que vas descubriendo a medida que van pasando las escenas.

Una película llevada a cabo con un diálogo muy bueno que sustenta un argumento fácil de entender y con un único objetivo: la venganza del pueblo. Sin embargo, los efectos especiales y la acción podrían dar más de si en algunas ocasiones, pero no le quita mérito.

Política al cine llevada con excelencia.

Nota:7/10