La historia de los Loving. El director Jeff Nichols quiere explicar una historia necesaria de los años 50 en los racistas Estados Unidos cuando un matrimonio entre un hombre blanco y una mujer negra estaba mal visto, se llevaba a juicio y, en concreto, se obligaba a exiliarse de su Estado.
La película no solo plantea el tema sobre el racismo de la justicia en ese momento -ya muy visto actualmente- sino, también, la cuestión sobre la preocupación de una madre por la infancia de sus hijos y de criarlos obligadamente en una ciudad.
La historia está contada de principio a fin sin desviarse mucho de su hilo argumental y, probablemente, sea aquí donde falla ya que la historia podría dar mucho más de sí e indagar en otros aspectos. Además, los personajes de Richard y Mildred Loving interpretados por Joel Edgerton y Ruth Negga no me transmiten absolutamente nada y parecen inexpresivos. Por suerte, a medida que pasan los minutos, Mildred coge fuerza e importancia y empieza a conectar con el espectador, pero, pese a que la historia esté bien contada, hay cierta restricción emocional y contextual que impiden enlazarme con la historia.
El director expone una historia necesaria de llevar al cine que podría haber exprimido más.
Lo bueno: Ruth Negga.
Lo peor: podría haber dado más de sí.
Recomendable para esas personas que les gusten los temas raciales en los Estados Unidos y los judiciales.
Necesitamos a Toni Erdmann. Tres son las películas que ha dirigido Maren Ade, pero con ésta da un enorme paso hacia delante en todos los sentidos. Crea una historia original e interesante llena de vida y diversión sobre la relación entre padre e hija. Ella tiene la vida organizada en un trabajo complejo y una vida estresante hasta que recibe la visita inesperada de él quien se encargará de estar con ella, apoyarla, ayudarla y darle el cariño que no le dio cuando era pequeña.
Una obra grandiosa hecha por un maestro. Martin Scorsese es uno de los mejores cineastas de la Historia del Cine después de crear grandes películas de mucho éxito y trascendencia. No obstante, esta vez viene con un proyecto especial: el proyecto de su vida.
La película plantea aspectos digno de reflexionar como, por ejemplo, la importancia de la raíces, la historia del cristianismo en Japón, las duras y repugnantes torturas a los cristianos, el hecho de renunciar a tus ideales, el sacrificio por transmitir la palabra de Dios, entre otros.
El romance más ‘hype’. Expectativas muy altas con mucho despliegue publicitario y muchos premios es lo que define este musical que parece se llevará todos los premios.
No al perfeccionismo; sí a la autodestrucción. David Fincher presentó su cuarta película en su filmografía el año 1999 con esta teoría particular:
Siendo sincero, tengo que admitir que el giro argumental principal es previsible y fácil de descifrar -almenos lo ha sido para mi-, pero no por eso es una película inferior. De hecho, pienso que hacer una creación de tantos minutos sobre cómo se funda un club de lucha para descargar frustraciones e ira y su posterior evolución tiene mucho mérito y, si además, hay capacidad para analizar psicológicamente cada personaje y darnos cuenta de las feroces críticas a la sociedad, la masculinidad, la publicidad, el capitalismo y muchos otros subtextos nos queda una grande obra maestra de la Historia del Cine.
Las consecuencias de la guerra. Muchas son las películas sobre los efectos ocasionados por la guerra, pero, en esta película, Françóis Ozon convierte un argumento curioso y difícil, pero ya visto en ‘Remordimiento’ de Ernst Lubitsch, en una auténtica maravilla exprimiendo al máximo su sentido, sus emociones, sus mensajes y su profundidad.