
Toni Erdmann
Necesitamos a Toni Erdmann. Tres son las películas que ha dirigido Maren Ade, pero con ésta da un enorme paso hacia delante en todos los sentidos. Crea una historia original e interesante llena de vida y diversión sobre la relación entre padre e hija. Ella tiene la vida organizada en un trabajo complejo y una vida estresante hasta que recibe la visita inesperada de él quien se encargará de estar con ella, apoyarla, ayudarla y darle el cariño que no le dio cuando era pequeña.
Nos adentramos en un viaje largo -dura 162 minutos- y lento, pero experimental, surrealista y tiernamente divertido que va dando al espectador gotas de humor negro y absurdo para elevar la importancia de las pequeñas cosas por encima de las grandes.
Si es cierto que es una historia que podría contarse con menos metraje y tiene algunas escenas totalmente innecesarias o demasiado “gráficas”, pero, a medida que van pasando los minutos, te va interesando y gustando más hasta el número final cuando caen las lágrimas de tanto reír.
Hay escenas y momentos que deben ser analizados psicológicamente y el personaje de Toni Erdmann es tan importante no solo en la vida de la protagonista sino en la vida real que terminas pensando que, a veces, deberíamos tener a alguien que nos haga quitar la importancia de las cosas o nos haga ver el mundo de otro modo.
Una comedia-drama valiosa, importante, cariñosa y jocosa desarrollada a la perfección de principio a fin.
Lo mejor: el número final.
Lo peor: la escena erótica.
Recomendada para las personas que les gustan los dramas con comedia negra y absurda, y quieran reflexionar más allá de lo que muestra.
Nota: 8/10
¿Qué os encontraréis en ‘Toni Erdmann’?
1. Una película larga con un ritmo muy lento y sin música.
2. Humor fácil y negro en aumento.
3. Escenas subidas de tono.
4. Una historia que os hará reflexionar sobre nuestra rutina y amor paterno.
5. Muchos personajes y una mezcla de idiomas.

