Identidad Borrada

‘Identidad Borrada’ es una lección contra los que piensan que la homosexualidad es una enfermedad curable y es una flecha directa a la existencia de las clínicas religiosas creadas para eso.

Título original: Boy Erased
Dirección: Joel Edgerton
Guion: Joel Edgerton (Libro: Garrard Conley)
Fotografía: Eduard Grau
Música: Jonny Greenwood
Reparto: Lucas Hedges, Nicole Kidman, Russell Crowe, Joel Edgerton, Xavier Dolan, …
Fecha de estreno: 05/03/2019
País: Estados Unidos. Duración: 114′. Género: Drama.
Distribución: Universal Pictures. Cines: 123. Tráiler

Sinopsis: explica la historia de Jared Eamons, hijo de padres religiosos de una ciudad de norteamérica que será obligado a participar en un programa para curar su homosexualidad.

Joel Edgerton deja de lado el thriller y la intriga (‘El Regalo’) para tocar un tema delicado y complicado sobre la “normalización” o “cura” de la homosexualidad en un país en el que todavía hay clínicas para este tema. Mediante el libro sobre la experiencia de Garrard Conley define este drama interesante, dirigido con excelencia y elegancia, y con un carácter aleccionador. Edgerton adentra al espectador en la psicología de Jared mostrando el calvario que puede llegar a ser una clínica, sin dejar tiempo a la reflexión.

El director se acompaña de un reparto de lujo, con el protagonismo inmejorable de Lucas Hedges a quien le acompaña una Nicole Kidman y un Russell Crowe espléndidos. El mismo Edgerton sale como “antagonista” y el director canadiense Xavier Dolan también. Todos contribuyen a hacer creer esta historia que contiene humanidad y emotividad. Eso sí, su estilo narrativo puede dejar algo frío y hay poco espacio para la reflexión hasta que las letras finales acaban por obligar a pensar sobre la homofobia “normalizada”.

¿Recomendable? Sí para quien le interese el tema.

Lo bueno: la relación familiar Hedges-Crowe-Kidman.
Lo malo: los ‘flashbacks’ ralentizan un ritmo que se hace pesado.

Nota: 7/10

Llega de Noche

Algo está ahí fuera. El director de ‘Krisha’, Trey Edward Shults vuelve a la gran pantalla con un thriller psicológico con ingredientes de terror, sustos y un poco de escenas desagradables. La película nos adentra en un mundo distópico arrasado por una pandemia y nos centra en los quehaceres de una familia que vive con miedo constante por una extraña presencia cerca de su casa.

En general, el film es un interesante thriller que mantiene bien la intriga y el suspense durante su metraje con unas buenas interpretaciones, a destacar la de Joel Edgerton y Christopher Abbott, y una intención de ir más allá que el puro cine comercial de terror. Sin embargo, su ambición acaba por jugarle una mala pasada pues muchos de los objetivos que se propone no los termina de cerrar. Hay momentos de tensión, escenas molestas, instantes con los que puedes extraer alguna reflexión sobre el protagonista adolescente y situaciones incómodas que bien pueden ser por el engaño del mismo argumento o por el simple hecho de la historia.

Personalmente, me gustó su puesta en escena y las buenas pretensiones que tiene, pero se queda en nada sin indagar suficiente en ningún tema particular y convirtiéndose en una película del montón.

Lo bueno: Joel Edgerton y Christopher Abbott.

Lo malo: puedes sentirte engañado.

Nota: 5’5/10

Distribuida por Diamond Film
Estreno en 254 cines

Loving

lovingLa historia de los Loving. El director Jeff Nichols quiere explicar una historia necesaria de los años 50 en los racistas Estados Unidos cuando un matrimonio entre un hombre blanco y una mujer negra estaba mal visto, se llevaba a juicio y, en concreto, se obligaba a exiliarse de su Estado.

La película no solo plantea el tema sobre el racismo de la justicia en ese momento -ya muy visto actualmente- sino, también, la cuestión sobre la preocupación de una madre por la infancia de sus hijos y de criarlos obligadamente en una ciudad.

La historia está contada de principio a fin sin desviarse mucho de su hilo argumental y, probablemente, sea aquí donde falla ya que la historia podría dar mucho más de sí e indagar en otros aspectos. Además, los personajes de Richard y Mildred Loving interpretados por Joel Edgerton y Ruth Negga no me transmiten absolutamente nada y parecen inexpresivos. Por suerte, a medida que pasan los minutos, Mildred coge fuerza e importancia y empieza a conectar con el espectador, pero, pese a que la historia esté bien contada, hay cierta restricción emocional y contextual que impiden enlazarme con la historia.

El director expone una historia necesaria de llevar al cine que podría haber exprimido más.

Lo bueno: Ruth Negga.

Lo peor: podría haber dado más de sí.

Recomendable para esas personas que les gusten los temas raciales en los Estados Unidos y los judiciales.

Nota: 6’5/10

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