Una Mujer Fantástica

La reivindicación de Daniela Vega. El director chileno Sebastián Lelio vuelve a la gran pantalla con una película realmente buena y digna de valorar en su conjunto porque el tema que trata es delicado y da mucho que hablar.

Mediante la historia de Marina, una mujer transexual acusada de asesinato de su novio Orlando por la familia de éste, nos trasladamos en un argumento con aires reivindicativos y de denuncia social retratando a una parte de la sociedad chilena que ve una aberración su condición sexual. Marina es interpretada por la actriz transexual Daniela Vega quien demuestra tener un potencial interpretativo enorme y nos hace poner en la piel de la protagonista desde el primer minuto. La película no solo quiere hacer una crítica a esa sociedad que no acepta otros géneros sino, también, el infierno que tiene que pasar una persona transexual en las circunstancias que plantea el film.

El film entretiene y el argumento está muy bien hilvanado, pero, personalmente, me sobran algunas escenas, sus últimos 20-30 minutos se me hicieron eternos y, a veces, parece que le falte un empujón para seguir adelante. Aun así, Sebastián Lelio trata un tema delicado y necesario con mucho decisión y valentía de la mejor forma digno de aupar.

Lo bueno: Daniela Vega.

Lo malo: su irregularidad en el ritmo.

Nota: 7’5/10

Distribuida por BTeam Pictures
Estreno en 39 cines

La Suerte de los Logan

Soderbergh y los hermanos suertudos. El director de la hilarante saga de los ‘Ocean’s’ y muchos otros títulos vuelve a dirigir un proyecto prometedor y jocoso junto con Channing Tatum y Adam Driver.

Los hermanos Logan tienen una posible maldición familiar que les persigue y planean cambiar su mala suerte atracando el dinero de una carrera de la NASCAR. Ambos hermanos interpretados magníficamente por Tatum y Driver (y la hermana por Riley Keough) que se compenetran magistralmente con sus diálogos y actos. Serán ayudados por un experto, actuado por Daniel Craig quien vuelve a demostrar que es un actor polifacético y muy convincente en cada papel.

A parte de un elenco actoral que da la talla, tenemos delante una ración de humor de todo tipo que nos acompaña en un viaje entretenido, agradable e ingenioso. Si es cierto que cuesta que arranque y entres en la trama, pero en seguida te coge y no te suelta gracias a su diálogo ágil y conciso perfectamente hilvanado.

Soderbergh vuelve hacer de las suyas en una película que no es una obra maestra, pero sí un producto eficiente y muy propio del autor que entra bien y deja muy buen sabor de boca. Mezcla perfecta y original entre comedia absurda y drama familiar.

Lo bueno: su conclusión, Daniel Craig y la canción «Country Roads» de John Denver.

Lo malo: que la alarguen innecesariamente.

Nota: 7’5/10

Distribuida por DeAPlaneta
Estreno en 151 cines

La Cordillera

Lacordillera_Poster_14153.jpg«La Cordillera» es una de esas películas puzzle a medio camino entre el thriller y el melodrama, en la que empiezas con las fichas volteadas sobre la mesa y poco a poco vas girando para empezar a componer. A muchos les llamará el casting (Ricardo Darín, Dolores Fonzi, Elena Anaya…) y a otros quizás el buen sabor de boca que dejó Paulina, la anterior película de Santiago Mitre. Hará falta un voto de confianza quizás, pero si fluyen con el relato prometo que no serán decepcionados.

Algo que jamás habría pensado después de ver la anterior pieza de Mitre es que el director pertenece a esa otra parte de realizadores argentinos. Me refiero a aquella que abandona un poco la verborrea y se ocupa, más allá de la evidente tesis, de los aspectos plásticos del film.  Una banda sonora excepcional (de la santa mano de Alberto Iglesias) y la cámara omnisciente que recorre la cordillera de los Andes sumergen al espectador en ese paraje desconocido y confuso que es a la vez el propio poder. Se agradece que utilice las formas manieristas sin avergonzarse precisamente porque tomar esas decisiones es a día de hoy más atrevido que cualquier ejercicio de sobriedad formal cansino. Si algo se le puede reprochar a la película es la recaída en ciertos mecanismos de la palabra en la trama de Elena Anaya o algunas de la conversaciones políticas que terminan resultando innecesarias y deshinchan un poco su autoría.

Sin necesidad de recalcar la excelencia de todos los intérpretes, a muchos les va a molestar la sensación final de cabos sin atar, pero a mi parecer esa es la más pura de las intenciones, puesto que no hay nada más maligno en el poder político que la incertidumbre y la duda sobre el espectador. Como he dicho al principio si van a ver la película, se van a encontrar ante un puzle; lo bueno es que, mientras muchas obras se apresuran en completarlo antes de los créditos finales, «La Cordillera» le deja uno irse a casa para terminarlo en la más estricta intimidad.

Lo bueno: su ambigüedad.

Lo malo: la trama de Elena Anaya.

Nota: 8/10

Escrita por Víctor Navarro

Distribuida por Warner Bros. Pictures

Submergence

Cuestionar la verdad en una película resulta a menudo estúpido en si mismo puesto que, en una especie de contrato, al sentarse en la butaca el espectador asume por cierto todo lo que se proyecta. Ahora bien, y esta tiene que ser siempre una de las máximas del guión, una película debe resultar verosímil. ¿Entonces como se consigue? ¡Fácil! (O más bien difícil) A veces solo requiere un poco de tiempo. Porque puede ser un tópico eso de que «el cine es el arte de esculpir el tiempo» pero es solo a través de este que uno puede entender porqué los personajes de una ficción toman las decisiones que toman, dicen lo que dicen o hacen lo que hacen.
Wim Wenders conoce de sobra esa regla, de hecho debería avergonzarme tan solo por mencionárselo, pero quizás en algún momento entre la mesa de trabajo y la sala de montaje confió demasiado en que, como ir en bici, era algo que jamás se olvidaba.

Submergence se sirve a menudo la elipsis (un recurso bien lícito y útil si usa bien) pero recorta tanto el tiempo entre escenas e incluso entre las replicas del diálogo que los personajes y las escenas quedan pegados de tal forma que al final quedan mas planos que un trozo de papel. Las frases literarias o los parlamentos cargados de profundidad existencial que tanto maravillan en las mejores obras del director aquí se convierten en algo completamente paródico e irrisorio; y  aunque la banda sonora sea de las mejores cosas que hay en la película, la fanfarria dramática no consigue emocionar ni siquiera a los actores, que parecen estar haciendo un favor al director mientras piensan en la lista de la compra. De hecho Wenders consigue un hito en el cine contemporáneo al filmar al guapo James McAvoy más feo de lo que jamás lo han filmado (y no olvidemos que se trata de una película romántica).

Si no nos creemos la historia, aún menos el discurso pseudo-político sobre terrorismo islámico que lo acompaña y que se mezcla con unos soporíferas lecciones sobre el mundo submarino que me ha hecho dudar si no era la repetición de un programa de Jacques Costeau.  A todo esto se le añade una construcción mecánica de los planos con algún encuadre que parece sacado de un anuncio de Loewe.

En resumidas cuentas, y anteponiendo siempre la admiración que le profeso a Wenders, uno tiene la sensación que ha hecho la película por no estar quieto y que él mismo es consciente de todos esos fallos pero prefirió cerrar el montaje y pasar a preocuparse del color de las gafas que se pondría en la premiere de esta noche. A veces, también en la vida es cuestión de tiempo, y si en vez de dedicarle un año a una película Wim Wenders la hubiese dejado reposar un par o tres, el tiempo dejaría de ser un problema.

Escrita por Víctor Navarro

Detroit

La indignación de Bigelow. La célebre directora de películas como “En Tierra Hostil” o “La Noche Más Oscura” vuelve a las salas de cine con una apuesta ambiciosa, interesante y decidida a indignar al público. En esta película deja las bombas y el terrorismo para adentrarse en la ciudad de Detroit en julio de 1967 cuando se disputaba una auténtica guerra civil.

Nada más empezar la película, ya sabemos que nos encontraremos porque Bigelow nos tiene acostumbrados a un trabajado y buen cine a nivel técnico. La nerviosa puesta en escena del film es la gran protagonista ya que sus idas y venidas desquician y hacen estar en tensión constantemente. Además, las actuaciones del elenco actoral son muy correctas, sobretodo la de Will Poulter, responsable de que salgas de la sala de cine queriendo su muerte. Y, si lo miramos en un tono histórico, vemos que la directora ha querido representar fielmente esa Detroit de años 60 donde el racismo, en según qué cuerpos de seguridad, y en la misma sociedad existía. 

Sin embargo, con Bigelow siempre hay ‘peros’ y, en esta ocasión, remarco como negativo su innecesaria duración de 143 minutos, su intención de indignar hasta que te sientes obligado a hacerlo, y su irregularidad en ritmo y provocación. Personalmente, me esperaba una película más dinámica y diferente, pero es una más dentro del género del drama racial. 

Lo bueno: Will Poulter.

Lo malo: su inexplicable duración y que no vaya más allá de lo que cuenta.

Nota: 6/10

Distribuida por Entertainment One
Estreno en 215 cines

It

Flotando con Pennywise. El payaso más terrorífico del cine vuelve a la gran pantalla para atemorizar a todos los espectadores que vayan a ver este ‘remake’ del telefilm de 1990, readaptando la extensa novela de Stephen King. El encargado es Andrés Muschietti, quien ya nos asustó con ‘Mamá’ en 2013, y ahora vuelve para adentrar al público en una aventura adolescente en el pueblo de Derry donde desaparecen misteriosamente niños cada 27 años.

La película mantiene un tono de incógnita, intriga y suspense muy logrado mientras nos explica la historia de un grupo de amigos y su lucha contra sus mayores miedos. Es aquí cuando el film coge fuerza y poderío emocional digno de una cinta de terror consiguiendo empatizar con los personajes y siendo uno más de esta aventura. Además, su perturbadora y elegante puesta en escena ayuda a que la conexión sea mejor y vivamos una buena experiencia terrorífica.

Bill Skarsgard, que interpreta al payaso magníficamente, pone los pelos de punta en algunas escenas haciendo creíble esa sobrenaturalidad del payaso en momentos que son verdaderos traumas infantiles. Sin embargo, el punto más flojo del film son las mediocres actuaciones de los adolescentes, la historia que los une es muy tópica y, en general, a nivel narrativo y de historia, no sorprende en nada.

Aun así, este ‘It’ da la talla en su faceta de terror, thriller y película comercial con un entretenimiento constante en sus 135 minutos e instantes de auténtico miedo. «Todos flotaremos.»

Lo bueno: el inquietante Pennywise.

Lo malo: el elenco juvenil.

Nota: 7/10

Distribuida por Warner Bros. Pictures
Estreno en 313 cines