Ghost in the Shell

Una alma demasiado artificial. El director Rupert Sanders es el encargado de llevar a la gran pantalla el ‘reboot’ de la película japonesa ‘Ghost In The Shell’ con Scarlett Johansson como protagonista.

Primeramente, con esta película tenemos entretenimiento y un ritmo trepidante en las dos horas que dura para gozar de una buena experiencia en el cine. Además, visualmente es soberbia y sus escenas de acción son sorprendentes por lo que para pasar un buen rato vale, y mucho. Sin embargo, donde la película hace aguas es en su argumento y algunas de sus escenas.

La historia que cuenta está muy vista, es previsible y no sorprende en nada. Sabes todo lo que pasará y cómo pasará por lo que le quita toda emoción. Y contiene escenas descabelladas, innecesarias e impensables -¿homenaje a Mario Bros?- que, personalmente, no me convencen. No se puede extraer nada del film o ir más allá de lo que cuenta porque su mensaje ya te los sabes.

Aun así, pienso que es una buena opción si lo que se busca es disfrutar sentado en la butaca del cine de unos espectaculares efectos especiales y nada más, porque la historia ya la hemos visto en otros films y nos la sabemos de memoria. Le da carne y hueso a ese manga de 1995, sin más.

Lo bueno: sus efectos especiales y no es necesario haber visto antes la original.

Lo malo: otra historia más que ya conocemos y el papel de Juliette Binoche.

Nota: 6/10

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La Luz de Elna

La maternidad de Elna. Nos situamos en el año 1942 en el sur de Francia donde se encuentra “La Maternidad de Elna”, un lugar de acogida a todas esas mujeres embarazadas y niños durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, se condena su cierre, y tanto la directora como sus ayudantes y madres harán lo imposible por impedirlo.

De primeras, la película te roba el corazón gracias a la voz y la presencia de un niño que, a medida que pasan los minutos, nos introducirá en este contexto histórico y en esta historia tan emocionante, pero a la vez, tan dura. Es un telefilm que se emitirá en TV3 -ya se ha emitido en otros canales- el próximo viernes 21 de marzo a las 21:55h y está relacionada con la campaña “Demos luz”.

Como película de televisión es buena y está muy bien explicada mediante pinceladas históricas reales y una atmósfera agradable y simpática que desprende en todo el metraje. Es una historia sencilla y en un solo escenario, pero tiene muchos personajes que presentar y, algunos, no los acaba de exponer del todo, aspecto que, personalmente, me hubiera gustado ver y saber más. No obstante, el alma y el ritmo del film lo lleva la directora de la maternidad, Elisabeth Eidenbenz actuada magníficamente por Noémie Schmidt quien nos encarna a esta mujer digna de admirar y escribir en los libros de Historia.

En general, “La Luz de Elna” es un buen telefilm que emociona, sorprende e indigna sin hacer un ‘dramón’ de lo que expone y con una intención didáctica que, para mi, podría haber sido más, pero tal como está es adecuado. Una verídica oda a la esperanza en tiempos difíciles con el valor de la humildad por delante.

Lo bueno: la historia y Noémie Schmidt.

Lo peor: la historia da para más.

Nota: 7/10

Información sobre el proyecto de la película «Demos Luz».

El Bar

Sobrepasando el límite. La vuelta a los cines del director español Álex de la Iglesia pasa por un bar, unas personas dentro, un atentado delante del local y muchas incógnitas que se irán contando a lo largo de los minutos -o no-.

El film tiene un comienzo trepidante, ágil, entretenido, intrigante y original, pero todo buen inicio tiene un final y éste llega demasiado temprano. La idea de encerrar a un grupo de personas en un bar para hacer un «experimento psicológico» y saber cómo reacciona el ser humano en una situación límite es inteligente y curiosa. Pero es ese límite que se pone el director lo que no funciona en la cinta porque contiene escenas demasiado descabelladas y, en ocasiones, innecesarias.

Su desarrollo es medianamente bueno y no te pierdes en ningún momento lo que provoca un intenso entretenimiento durante sus 102 minutos de metraje. Sin embargo, cuando empiezan a surgir errores, momentos disparatados, actuaciones sobreactuadas y, todo lo que forma la película sobrepasa un límite -que cada uno se pondrá según su gusto-, la película hace aguas.

Si es bien cierto que destaca en sus denuncias y críticas a la sociedad actual, todas ciertas y literales, sin prejuicios y, también, en la dirección de los intérpretes -ninguno falla en sus papeles-. Pero es indignante su conclusión que, por desgracia, dura demasiado.

Lo bueno: su elenco de personajes -el mejor, Jaime Ordóñez- y sus denuncias sociales.

Lo malo: su conclusión.

Nota: 5’5/10

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Southpaw (Redención)

Adrenalina, emoción y superación. La nueva película de boxeo de Antoine Fuqua es tópica en su género, pero desarrollada con maestría y con un gran potencial.

Desde el primer minuto te tiene enganchado a la trama y no desconectas pese contener algunas situaciones previsibles. Vives y sufres las emociones del protagonista gracias a la interpretación de Jake Gyllenhaal que es sublime e inmejorable. Quizás su mejor hasta la fecha. 

Sin embargo, tiene momentos lacrimógenos que buscan emocionar a toda costa, pero están bien controlados y llegan al espectador. No le quita ningún mérito.

Una gran película actuada por un gran actor que no se desmarca de otras del mismo género pero puede entusiasmar y gustar mucho. Merece, por eso, un aplauso a parte por la banda sonora del  fallecido compositor James Horner, la película de la cual está dedicada.

Lo mejor: Jake Gyllenhaal y su sensación adrenalínica.

Lo peor: previsible y tópica.

Nota: 9’5/10

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La Cura del Bienestar

El malestar de Verbinski. El director de ‘Piratas del Caribe’ vuelve a las salas de los cines con una película seria que requiere gran destreza para llevar a cabo y terminarla como se merece para ser admirable.

Nos sumerge en un thriller psicológico complejo sobre un idílico y misterioso balneario donde se hacen tratamientos milagrosos. Junto a esto, nos intenta poner en la piel de un joven empresario quien debe ir a buscar al CEO de su empresa en este balneario, pero descubre que pasan cosas raras en él e intentará descubrirlo.

El elenco de personajes está bien trabajado y actuado, en general, y el film contiene los ingredientes propios de un thriller, una estética oscura, una intriga constante y escenas impactantes. Sin embargo, su excesiva duración -156 minutos-, algunos momentos de horror y los errores que se pueden encontrar le juegan en su contra. Es una película que su primera media hora es formidable y te mantiene atento a todo momento, pero, por momentos se desvía de su hilo argumental y acaba sin encontrarse. Probablemente, en ese desvío es donde los minutos pasan lentamente e innecesariamente y hace que estés mirando el reloj constantemente.

Personalmente, me gustó mucho su inicio -gracias, entre otros aspectos, a su estética y puesta en escena-, pero su desarrollo hace aguas y el desenlace es tan previsible como indignante. Paralelamente, es un film que recordará a ‘Shutter Island’ y si se comparan acabaremos pensando que la importancia del director es muy importante y la de Scorsese es claramente superior.

Lo bueno: Dane DeHaan y su primera media hora.

Lo malo: su desarrollo.

Nota: 5/10

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Crudo

Lo llevamos crudo. Antes de comenzar a hablar de la película, me gustaría dejar claro que siento una enorme debilidad por este tipo de propuestas. Llevaba tiempo esperando el momento exacto para poder disfrutar de la ópera prima de Julia Ducournau titulada ‘Crudo’. El marketing me daba igual. Ya sabemos de lo que son capaces las distribuidoras para llegar al máximo número de personas posibles y sacar tajada en taquilla. Pero después de ver la película… todo encajaba. Y no para bien, precisamente.

Era consciente de que no iba a sufrir ningún desmayo ni tampoco iba a vomitar en medio de la sala. Pero no falla. Cuando la crítica especializada empieza a decir cosas como “la película más aterradora del año” es que es mentira. Pues con ‘Crudo’ no solo sucede exactamente lo mismo, sino que además su calidad como película es bastante cuestionable. Vale, no, su calidad no es cuestionable; es nula ¿Para qué nos vamos a engañar?

El film es un pésimo ejercicio de provocación constante que no tiene sentido alguno. Es una sucesión de escenas “desagradables” cuyo propósito es impactar al espectador de forma tan vulgar que resulta hasta insultante. El verdadero problema es que la obra no es consciente de sí misma y se deja llevar por una pésima dirección que, junto a su desastroso guión, vaticinan el bochorno.

La banda sonora es de risa. No solo no suma a lo que vemos en pantalla sino que resta. Aunque los destellos feministas y que están presentes a lo largo de todo el metraje resultan interesantes si consigues despertarte en el momento oportuno. Por último, yo le aconsejaría a la señora Julia Ducournau que volviera a revisar ‘Saló o los 120 Días de Sodoma’ (película a la que homenajea en una de sus escenas) o ‘A Serbian Film’; así a lo mejor aprendería algo y dejaría de darnos el coñazo con futuros bodrios.

Es una vergüenza de película, así de claro. Deberían de ponerla como ejemplo en todas las escuelas de cine para evitar que futuros cineastas realicen obras tan pobres en cuanto a contenido y tan mediocres en cuanto a realización.

Lo mejor: ¿es broma?

Lo peor: su existencia.

Nota: 1/10

Escrita por Fer Zaragoza.