Ghost in the Shell

Una alma demasiado artificial. El director Rupert Sanders es el encargado de llevar a la gran pantalla el ‘reboot’ de la película japonesa ‘Ghost In The Shell’ con Scarlett Johansson como protagonista.

Primeramente, con esta película tenemos entretenimiento y un ritmo trepidante en las dos horas que dura para gozar de una buena experiencia en el cine. Además, visualmente es soberbia y sus escenas de acción son sorprendentes por lo que para pasar un buen rato vale, y mucho. Sin embargo, donde la película hace aguas es en su argumento y algunas de sus escenas.

La historia que cuenta está muy vista, es previsible y no sorprende en nada. Sabes todo lo que pasará y cómo pasará por lo que le quita toda emoción. Y contiene escenas descabelladas, innecesarias e impensables -¿homenaje a Mario Bros?- que, personalmente, no me convencen. No se puede extraer nada del film o ir más allá de lo que cuenta porque su mensaje ya te los sabes.

Aun así, pienso que es una buena opción si lo que se busca es disfrutar sentado en la butaca del cine de unos espectaculares efectos especiales y nada más, porque la historia ya la hemos visto en otros films y nos la sabemos de memoria. Le da carne y hueso a ese manga de 1995, sin más.

Lo bueno: sus efectos especiales y no es necesario haber visto antes la original.

Lo malo: otra historia más que ya conocemos y el papel de Juliette Binoche.

Nota: 6/10

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