La droga más hipnotizante de Aronofsky. El director de obras como “Réquiem for a dream”, “Cisne Negro” o “Noé” vuelve al cine para presentarnos una historia perturbadora de la que es mejor no explicar mucho porque el factor sorpresa es esencial. Eso sí, personalmente, su película más inquietante.
La película está protagonizada magistralmente por Jennifer Lawrence quien nos mete en su cerebro para estresarnos y enloquecernos en las peripecias provocadas por su marido -Javier Bardem-. Gracias a una cámara asfixiante, un guión ideal y una ambientación macabra en medio de una historia hipnotizante y original, el espectador sentado en su butaca experimenta emociones y sensaciones extrañas para averiguar qué está pasando.
El film cuenta con dos partes difícilmente separables en las cuales, la primera es interesante y propia de un thriller psicológico, y la segunda ya es un despiporre mental y aterrador con el que el público juega segundo a segundo. Sin embargo, hay cierto desequilibrio entre ambas partes así como, también, cierto descontrol del argumento que da la sensación que no sabe hacia dónde va.
Aun así, Aronofsky sabe lo que hace y consigue lo que se propone que es hacer un nuevo thriller psicológico diferente a todos los demás «drogando» al espectador hasta saciar sus cerebros y acabando con una pregunta: “¿qué acabo de ver?”. Una película que, o se odia, o se aplaude.
Lo bueno: Jennifer Lawrence, la historia y como lo cuenta, y obligar al espectador a entenderlo todo.
Lo malo: algunas secuencias demasiado irritantes y que se salga del cine con la sensación de que te hayan engañado.
Nota: 8/10
Distribuida por Paramount Pictures
El predecesor de Jack el Destripador. El director del film lleva a la gran pantalla esta macabra historia que narra los asesinatos del temido asesino apodado «Golem». Además, cada asesinato se entrelaza con la historia de una de las protagonistas, tratando de inducir al espectador la duda sobre quién es el culpable.
Flotando con Pennywise. El payaso más terrorífico del cine vuelve a la gran pantalla para atemorizar a todos los espectadores que vayan a ver este ‘remake’ del telefilm de 1990, readaptando la extensa novela de Stephen King. El encargado es Andrés Muschietti, quien ya nos asustó con ‘Mamá’ en 2013, y ahora vuelve para adentrar al público en una aventura adolescente en el pueblo de Derry donde desaparecen misteriosamente niños cada 27 años.
La doble emoción. El director francés François Ozon vuelve a los cines con un ‘thriller’ psicológico inquietante y rocambolesco que juega con el espectador para que o vomite o se excite.
Perdidos en la niebla de La Gomera. El guionista y ahora director Andrés Koppel lleva al cine la novela del célebre escritor Lorenzo Silva para adentrarnos en las profundidades de La Gomera. Vuelve el sargento Bevilacqua y su cabo Chamorro para descubrir el asesino de la muerte de un joven de la isla obligando a reabrir un caso que daban por zanjado.
Viviendo la vida con Barry Seal. Una vida aparentemente perfecta con família, dinero, una buena casa donde vivir, relaciones sociales importantes y trabajo fijo. Esta es la vida real de Barry Seal, un piloto de aviones que pasó a ser trabajador de la CIA, traficante de droga y armas, más tarde formó parte de la DEA e incluso de la Casa Blanca.