Un nuevo logro ruso. Cuando en 1985 la nave soviética Salyut-7 se convirtió en una amenaza espacial y todo parecía que la Unión Soviética demostraría no ser capaz de afrontar la situación, llegaron dos cosmonautas para solucionarlo.
Este es el argumento principal de la película que firma el director ruso Klim Shipenko que, desde el minuto 1, nos adentra en una aventura espacial que recuerda a la maravillosa ‘Gravity’ de Alfonso Cuarón. Durante 119 minutos estamos entre el espacio y la tierra para contarnos el rescate de la nave soviética.
Entre lo terrenal y lo espacial se mueve la historia que nos presenta unos personajes bien definidos en un contexto de Guerra Fría. Quizás, en el aspecto terrenal es donde la película falla más porque le da toques convencionales de dramatismo que, con una música épica, ensalzan los momentos emotivos. Por lo que se refiere al espacio es excelente porque tenemos tensión, ciencia, credibilidad y puro entretenimiento. Sucede el típico fallo del ruido en el espacio, pero no minusvalora la obra de Shipenko.
Por lo tanto, ‘Salyut-7’ demuestra que el cine ruso también es capaz de contar historias heroicas de sus personajes históricos y estar a la altura de las producciones estadounidenses como ‘Apolo 13’ o ‘Space cowboys’. Un logro espacial y cinematográfico ruso.
Lo bueno: la capacidad de inmersión espacial.
Lo malo: el nudo de la historia se puede hacer eterno.
Nota: 8/10
Distribuida por A Contracorriente Films

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