10×10

La venganza no cabe en una habitación. La directora Suzi Ewing inaugura su filmografía con un ‘thriller’ al estilo de ‘Cube’ (1997) sobre un hombre que secuestra a una mujer y la encierra en una habitación aislada.

Por un lado, el film se alimenta de un argumento sencillo y algo tópico en el género de ‘thriller’ para contar una historia sobre un hombre que busca venganza. Para ello, tiene a Luke Evans y Kelly Reilly como protagonistas: ambos excelentes en sus papeles. También contiene instantes de intriga y suspense y, a nivel técnico, no hay nada que envidiarle, ya que, por ejemplo, sabe sacarle provecho a una fotografía elegante.

Por otro lado, la película tiene sus puntos negativos que no la hacen ser una gran película en el género y que puede pasar muy desapercibido. Por ejemplo, es muy irregular en cuanto a ritmo (y solo dura 86 minutos) y no acaba de situarse dentro del ‘thriller’ y suspense. Además, tiene vueltas de tuerca que dejan claro que pretende jugar con el espectador, pero éste ya se da cuenta de lo que sucede.

Aun así, “10×10” es una ambiciosa película que, como ópera prima, cumple con sus expectativas de entretener, mantener el interés y dejar en bandeja el mensaje que pretende transmitir aunque éste ya esté muy visto.

Lo bueno: sus actuaciones y la violencia que presenta.

Lo malo: la sensación que puede dar mucho más de sí.

Nota: 6/10

Distribuida por Flins y Piniculas
Estreno en 4 cines
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Western

Emulando el ‘western’ en el este. La directora alemana Valeska Grisebach estrena en España una película pequeña muy recomendable interpretada por actores no profesionales y que va creciendo a medida que se digiere.

La historia que nos cuenta se centra en un obrero alemán que trabaja con sus compañeros en una obra en la frontera de Bulgaria y Grecia. Habrá un día que empezará a relacionarse con un pueblo búlgaro y eso le llevará rivalidades con sus compañeros alemanes. Con este argumento, la directora y guionista quiere emular la idea principal del género ‘western’ con el personaje del forastero, pero en el este de Europa donde todavía hay ciertos prejuicios a los “venidos de fuera”.

La película tiene un metraje de 100 minutos que no pasan muy rápido porque el alma del argumento se va cociendo poco a poco, muy lentamente. Se aprovecha de los paisajes de la zona para hacer una espléndida escenografía y le da mucha importancia a las miradas y gestos. De hecho, el aspecto más importante del film es mostrar cómo se intentan hacer entender entre alemanes y búlgaros, dándole importancia al lenguaje no verbal. Una vez más existe una película que quiere afirmar esa frase de “hablando la gente se entiende” y con la violencia no soluciona nada.

Con esto, ‘Western’ es un inteligente drama que desarrolla un argumento complejo con elegancia y sin carencias que, por momentos recuerda a ‘Chevalier’ y, una vez lo visualizas, va creciendo dentro de tí una sensación de haber visto cine independiente de calidad. De las imprescindibles del 2018.

Lo bueno: el desarrollo emocional del protagonista.

Lo malo: que pase desapercibido o sea para un público muy reducido.

Nota: 8/10

Distribuida por La Aventura Audiovisual
Estreno en 12 cines

El Repostero de Berlín

Un pastel amargo y mal acabado. El director israelí Ofir Raul Graizer se estrena en el mundo del cine con una ópera prima sobre el romance entre dos hombres, uno de Berlín y otro de Jerusalén, que se complicará cuando el de Israel muera.

Con esta premisa argumental nos encontramos con una película de 104 minutos que, en momentos concretos, se hace muy pesada y larga. Además, a nivel argumental tiene algunas carencias y un “flasback” totalmente innecesario. El metraje se alarga para mostrar secuencias entre los dos hombres, pero solo sirve para darle más dramatismo.

A parte de este problema argumental tiene uno de peor y es que no sabe como acabar el film. Como espectador, nos entras en la trama hasta pasados unos minutos que es cuando se hace interesante, pero su epílogo es muy mediocre. Da la sensación de que no sabe como terminar la historia y su conclusión final es poco creíble y estúpida.

Aun así, es una inteligente idea la del director y guionista tratar el tema de la homosexualidad con un personaje repostero, ya que le da mucho juego en su estancia en Jerusalén. Es ahí cuando la cinta coge fuerza y nos demuestra que el actor y la actriz principal saben interpretar muy bien, con una clara crítica a la tradición religiosa hebrea.

Lo bueno: los personajes de Thomas y Anat.

Lo malo: tener la sensación que todo va a la deriva, sin rumbo.

Nota: 6/10

Distribuida por Karma Films
Estreno en 35 cines

Jurassic World: El Reino Caído

El parque Jurásico vuelve a abrir sus puertas. Sin embargo, no para el disfrute de los turistas sino para evitar la probable extinción de los dinosaurios. Con esta premisa arranca Jurassic World: El Reino Caído, primera película de J.A Bayona al frente de la saga, con un presupuesto de 250 millones de dólares y con la pareja protagonista de su predecesora, Chris Pratt y Bryce Dallas Howard. La apuesta por este cóctel funciona, y mucho.

La saga expande su universo y explora nuevos conceptos, sin pasarse demasiado, que permiten que sea la película más diferente de la saga con un nivel técnico y pulso cinematográfico que recuerda al mejor Spielberg. Y es aquí donde todo el mérito del film recae sobre el buen hacer de Bayona que consigue imprimir una marcha más y levantar un guión ligeramente plano y con unos personajes poco mimados, siendo éste el punto más flojo del largometraje: la falta de empaque emocional. Aún así, tiene algunos de los mejores  momentos de la saga y consigue entretener que es lo que, principalmente, se le pide a un “blockbuster” de estas dimensiones.

Así pues, para los fans de Jurassic Park, esta película será la suya. Podrán disfrutar de sus dinosaurios como nunca antes en situaciones claustrofóbicas y variopintas dignas de un buen thriller.

Lo bueno: Su sentido del entretenimiento y sus bellos e inquietantes planos.

Lo malo: La dejadez del guión por intentar crear unos personajes más consistentes y una mejor conexión emocional.

Nota: 7’5/10

Escrita por Aleix Hernández.

Distribuida por Universal Pictures
Estreno en 406 cines

Salyut-7

Un nuevo logro ruso. Cuando en 1985 la nave soviética Salyut-7 se convirtió en una amenaza espacial y todo parecía que la Unión Soviética demostraría no ser capaz de afrontar la situación, llegaron dos cosmonautas para solucionarlo.

Este es el argumento principal de la película que firma el director ruso Klim Shipenko que, desde el minuto 1, nos adentra en una aventura espacial que recuerda a la maravillosa ‘Gravity’ de Alfonso Cuarón. Durante 119 minutos estamos entre el espacio y la tierra para contarnos el rescate de la nave soviética.

Entre lo terrenal y lo espacial se mueve la historia que nos presenta unos personajes bien definidos en un contexto de Guerra Fría. Quizás, en el aspecto terrenal es donde la película falla más porque le da toques convencionales de dramatismo que, con una música épica, ensalzan los momentos emotivos. Por lo que se refiere al espacio es excelente porque tenemos tensión, ciencia, credibilidad y puro entretenimiento. Sucede el típico fallo del ruido en el espacio, pero no minusvalora la obra de Shipenko.

Por lo tanto, ‘Salyut-7’ demuestra que el cine ruso también es capaz de contar historias heroicas de sus personajes históricos y estar a la altura de las producciones estadounidenses como ‘Apolo 13’ o ‘Space cowboys’. Un logro espacial y cinematográfico ruso.

Lo bueno: la capacidad de inmersión espacial.

Lo malo: el nudo de la historia se puede hacer eterno.

Nota: 8/10

Distribuida por A Contracorriente Films

Normandía al Desnudo

Un pueblo unido por un desnudo. El director frances Philippe Le Guay viaja al pueblo normando Mêle-sur-Sarthe para contar una historia sobre una villa unida por un desnudo y defender sus derechos.

El argumento nos centra en el pequeño pueblo de Normandía donde se están produciendo unas movilizaciones por culpa de la crisis agrícola. Todo cambiará cuando la llegada de un fotógrafo norteamericano decidirá fotografiar el pueblo desnudo en un precioso campo verde normando. Es en esta sencillez de historia donde reside la virtud del filme porque de este argumento, el director y sus guionistas nos brindan una comedia dramática muy natural y actual.

Los personajes entrañables del filme están capitaneados por el alcalde querido del pueblo que es interpretado por François Cluzet y se encargará de organizar e incentivar a que el pueblo vaya a desnudarse para hacer la fotografía. Toby Jones se encarga de dar vida al fotógrafo norteamericano que hace una actuación correcta, sin más. Gracias al conjunto de secundarios, la película coge fuerza para dar sentido a un argumento con el que se le puede extraer muchos debates: la satirización de la fotografía artística, la timidez de los vecinos, la protesta contra la crisis social, la unión de un pueblo por una causa, los prejuicios entre conciudadanos, entre otros.

De este modo, ‘Normandía al desnudo’ es una simpática comedia recomendable que pasa muy deprisa (105 minutos), invita a pensar y no pretende ser ambiciosa, con lo cual le favorece mostrar lo que es.

Lo bueno: sus personajes.

Lo malo: que la simpatía que presenta se convierte en una estupidez.

Nota: 6’5/10

Distribuida por Vértice Cine