Sin Amor (Loveless)

Amando sin amor. El director de ‘Leviatán’, Andrey Zvyagintsev, regresa al cine con una nueva apuesta ambiciosa a nivel argumental y en aspectos técnicos contando la historia de una pareja en trámites de divorcio que deberán aunar fuerzas para encontrar su hijo desaparecido.

La película empieza localizando al espectador en el clima y ambiente que se mueve la historia usando una fotografía preciosa y natural. Cuenta una historia que no es nada más que un drama familiar, pero tal y como lo relata es lo que la hace diferente, provocando sensaciones duras que rompen el corazón del espectador. Además, mediante sus panorámicas, y el retrato detallista y emocional de los personajes perfectamente interpretados hace que empaticemos con ellos y nos adentramos en un drama desgarrador.

No obstante, el gran ‘pero’ del film es su ritmo y larga duración porque es una historia que debe hacerse interesante al público para que éste esté más pendiente de lo que pasa en pantalla que no de su reloj. Personalmente, no lo consigue porque es cierto que es muy realista, pero sus excesivos minutos invertidos en un mismo plano de cámara y sus 128 minutos se hacen notar. Es por eso que aunque sea un poderoso drama puede alejar al espectador y hacer que termine el film pensando en la estupidez de la historia y sólo la recuerde como lo pesada y larga que se hace.

Lo bueno: contadas escenas que roban y rompen el corazón.

Lo malo: la pausa que le da al argumento para ganar intimismo, pero que solo aburre y decepciona.

Nota: 6’5/10

Distribuida por Golem Distribución
Estreno en 30 cines
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Paraíso

El paraíso del Holocausto. El director ruso Andrei Konchalovsky estrena nueva película en su extensa filmografía en la que adentra al espectador en tres historias distintas perfectamente entrelazadas en medio de la Segunda Guerra Mundial.

No es una película bélica ni de acción sino un drama muy lento, pausado y en blanco y negro que recuerda a “Ida” de Pawel Pawlikowski porque es un viaje al más allá y a las entrañas de los campos de concentración desde un punto de vista reflexivo, pensativo y delicado. Propone diversos juicios morales y está maravillosamente actuada.

El film nos muestra tres perspectivas: la del soldado nazi de las SS, una mujer aristócrata rusa encarcelada y, posteriormente, deportada en un campo de exterminio y el funcionario francés que investigará su caso. Tres personajes que reflexionan sobre su conducta. Tres visiones, tres nacionalidades, tres países enfrentados durante este conflicto que devastó Europa.

El punto más débil del film es que es fácil reconocer su trampa o sorpresa, pero no quita mérito al ejercicio que nos enseña Konchalovsky a través de las imágenes que obligan al espectador a pensar más allá de lo que la imagen revela.

Lo bueno: sus mensajes.

Lo malo: si no se sabe qué se verá puede aburrir y adormir.

Nota: 7’5/10

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