Sobibor

‘Sobibor’ es un drama intenso sobre un hecho ya llevado, anteriormente, al cine y de mejor manera, con otro enfoque algo cuestionable.

Título original: Sobibor
Dirección: Konstantin Khabenskiy
Guion: Anna Chernakova, Michael Edelstein, Ilya Vasiliev
Música: John Powell
Fotografía:Ramunas Greicius
Reparto: Konstantin Khabenskiy, Christopher Lambert, Mariya Kozhevnikova, Michalina Olszanska, …
Fecha de estreno: 01/03/2019
País: Rusia. Duración: 119′. Género: Drama, Bélico.
Distribución: Flins y Piniculas. Cines: ?. Tráiler

Sinopsis: explica el alzamiento que organizaron los prisioneros del campo de exterminio Sobibor el 14 de octubre de 1943 y que se etiquetó como el ‘mayor levantamiento en un campo de concentración’.

Volvemos a tener la historia que marcó el curso del campo de exterminio de Sobibor, relato ya llevado al cine en 1987 (‘La Escapada de Sobibor’) y el documental de Claude Lanzmann ‘Sobibor, 14 de octubre 1943, 16h’. En esta ocasión, el director y actor ruso Konstantin Khabenskiy da su visión acerca de este hecho combinando la dirección y la actuación del protagonista Sasha. Su trabajo es correcto en ambos aspectos porque la película trabaja muy bien el dramatismo y la parte bélica para que llegue al espectador.

Sin embargo, mientras visualizas la película, personalmente, me da la sensación que no me cuenta toda la historia porque me da una visión algo parcial. Su intención es enfatizar esos momentos de lucha de los prisioneros contra las SS y, a éstos, caricaturizarlos como monstruos, algo que me lleva a pensar que como drama da la talla, pero como documento histórico es dubitativo. Por lo tanto, el público encontrará lo que ya se espera: escenas duras y difíciles de digerir, intensidad hasta el final y, al fin y al cabo, un homenaje a todos los prisioneros que se alzaron. Si se pretende vivir la historia y aprender de ella, en este último caso, mejor que consulte un libro.

Lo bueno: en el aspecto dramático logra ser intenso y llegar al espectador.
Lo malo: la sensación de que no lo explica todo o lo hace a medias.

Nota: 6/10

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Salyut-7

Un nuevo logro ruso. Cuando en 1985 la nave soviética Salyut-7 se convirtió en una amenaza espacial y todo parecía que la Unión Soviética demostraría no ser capaz de afrontar la situación, llegaron dos cosmonautas para solucionarlo.

Este es el argumento principal de la película que firma el director ruso Klim Shipenko que, desde el minuto 1, nos adentra en una aventura espacial que recuerda a la maravillosa ‘Gravity’ de Alfonso Cuarón. Durante 119 minutos estamos entre el espacio y la tierra para contarnos el rescate de la nave soviética.

Entre lo terrenal y lo espacial se mueve la historia que nos presenta unos personajes bien definidos en un contexto de Guerra Fría. Quizás, en el aspecto terrenal es donde la película falla más porque le da toques convencionales de dramatismo que, con una música épica, ensalzan los momentos emotivos. Por lo que se refiere al espacio es excelente porque tenemos tensión, ciencia, credibilidad y puro entretenimiento. Sucede el típico fallo del ruido en el espacio, pero no minusvalora la obra de Shipenko.

Por lo tanto, ‘Salyut-7’ demuestra que el cine ruso también es capaz de contar historias heroicas de sus personajes históricos y estar a la altura de las producciones estadounidenses como ‘Apolo 13’ o ‘Space cowboys’. Un logro espacial y cinematográfico ruso.

Lo bueno: la capacidad de inmersión espacial.

Lo malo: el nudo de la historia se puede hacer eterno.

Nota: 8/10

Distribuida por A Contracorriente Films

Sin Amor (Loveless)

Amando sin amor. El director de ‘Leviatán’, Andrey Zvyagintsev, regresa al cine con una nueva apuesta ambiciosa a nivel argumental y en aspectos técnicos contando la historia de una pareja en trámites de divorcio que deberán aunar fuerzas para encontrar su hijo desaparecido.

La película empieza localizando al espectador en el clima y ambiente que se mueve la historia usando una fotografía preciosa y natural. Cuenta una historia que no es nada más que un drama familiar, pero tal y como lo relata es lo que la hace diferente, provocando sensaciones duras que rompen el corazón del espectador. Además, mediante sus panorámicas, y el retrato detallista y emocional de los personajes perfectamente interpretados hace que empaticemos con ellos y nos adentramos en un drama desgarrador.

No obstante, el gran ‘pero’ del film es su ritmo y larga duración porque es una historia que debe hacerse interesante al público para que éste esté más pendiente de lo que pasa en pantalla que no de su reloj. Personalmente, no lo consigue porque es cierto que es muy realista, pero sus excesivos minutos invertidos en un mismo plano de cámara y sus 128 minutos se hacen notar. Es por eso que aunque sea un poderoso drama puede alejar al espectador y hacer que termine el film pensando en la estupidez de la historia y sólo la recuerde como lo pesada y larga que se hace.

Lo bueno: contadas escenas que roban y rompen el corazón.

Lo malo: la pausa que le da al argumento para ganar intimismo, pero que solo aburre y decepciona.

Nota: 6’5/10

Distribuida por Golem Distribución
Estreno en 30 cines

Paraíso

El paraíso del Holocausto. El director ruso Andrei Konchalovsky estrena nueva película en su extensa filmografía en la que adentra al espectador en tres historias distintas perfectamente entrelazadas en medio de la Segunda Guerra Mundial.

No es una película bélica ni de acción sino un drama muy lento, pausado y en blanco y negro que recuerda a “Ida” de Pawel Pawlikowski porque es un viaje al más allá y a las entrañas de los campos de concentración desde un punto de vista reflexivo, pensativo y delicado. Propone diversos juicios morales y está maravillosamente actuada.

El film nos muestra tres perspectivas: la del soldado nazi de las SS, una mujer aristócrata rusa encarcelada y, posteriormente, deportada en un campo de exterminio y el funcionario francés que investigará su caso. Tres personajes que reflexionan sobre su conducta. Tres visiones, tres nacionalidades, tres países enfrentados durante este conflicto que devastó Europa.

El punto más débil del film es que es fácil reconocer su trampa o sorpresa, pero no quita mérito al ejercicio que nos enseña Konchalovsky a través de las imágenes que obligan al espectador a pensar más allá de lo que la imagen revela.

Lo bueno: sus mensajes.

Lo malo: si no se sabe qué se verá puede aburrir y adormir.

Nota: 7’5/10

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