Mamma Mia: Una y otra vez

Oda a la maternidad y al libre albedrío. Una y otra vez vuelve el musical que se convirtió en todo un hito del verano del 2008, esta vez para contarnos el antes y el después de la historia de Donna, Sophie y los tres padres. Ol Parker se encarga de la dirección y recoger perfectamente el testimonio de Phyllida Lloyd.

El musical construido a base de pequeños videoclips de música alejado de los clásicos musicales como ‘Singin’ in the rain’ regresa. Con una vez no tuvimos suficiente y esta segunda parte sabíamos que era posible porque de la historia del verano de Donna cuando conoció a Bill, Harry y Sam podía salir un entrañable relato. Y regresa por la puerta grande regalando más dosis de emotividad a la historia.

Así es esta secuela que viene cargada de otros temas de ABBA con momentos memorables y un argumento bien contado convirtiéndose en una especie de oda a la maternidad y al libre albedrío. Tiene ‘gags’ divertidísimos, el reparto trabaja eficientemente, destacando a Lily James que lleva la batuta de toda la película. Quizás, el personaje que queda más descolgado es el del director del hotel que interpreta Andy García. La película, además, cuenta con un estupendo montaje que entrelaza la historia “del antes” con la otra parte que explica “el después” de todo lo acontecido en la primera parte.

No obstante, esta segunda entrega no hace nada más que repetir la misma fórmula de la primera, por lo que originalidad le falta. Asimismo, sus decorados son mejorables y el resultado en sí no es una película muy buena, si no más bien un producto de entretenimiento distinto y perfecto para esta época de año.

Así pues, ‘Mamma Mia 2: Una y otra vez” da lo que el público pide: música, ganas de bailar, momentos irresistibles, el imprescindible reparto original con la aparición de Cher, entretenimiento y un cúmulo de sensaciones que se van acumulando. Todo ello da un resultado que de bien seguro hará que la gente repita más veces a verla. ¡Larga vida a ‘Mamma Mia’!

Lo bueno: sus secundarios y el cast femenino.

Lo malo: el reparto masculino.

Nota: 7/10

Distribuida por Universal Pictures
Estreno en 383 cines
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Borg/McEnroe

El prudente contra el insensato. En 1980 se celebró la edición 94 de la final del Campeonato de Wimbledon en Inglaterra en la que se enfrentaron Björn Borg y John McEnroe. Este hecho es el que retrata este drama deportivo dirigido por el danés Janus Metz Pedersen.

El director explica esta historia basada en hechos reales con una estructura argumental simple: empieza relatando la vida de los dos personajes hasta que culmina en el partido final. A lo largo del relato, no solo trata de retratar convencionalmente los dos deportistas si no que le añade debates deportivos (con el carácter de McEnroe) o periodístico (el periodismo polémico) que le da un toque especial para salir de lo normal en dramas así.

Shia Labeouf y Sverrir Gudnason son los encargados de encarnar las vidas de cada tenista y ambos los interpretan de manera creíble y adecuada. Sin embargo, el que merece mención a parte es Labeouf quien tiene que mostrar un carácter antideportivo, nervioso, maleducado y grosero a lo largo del film. Asimismo, otro tema relevante es la tensión que se va creando en el relato de sus vidas que termina con el partido de la final, momento más emocionante de la película.

Por lo tanto, el drama/biopic que construye Janus Metz es convencional y no se coloca como de los mejores sobre deporte aunque a lo mejor sí dentro de las películas sobre tenis. Transmite valores deportivos, debates interesantes, esta bien actuado y tiene tintes de thriller deportivo.

Lo bueno: Shia Labeouf y el montaje del partido final.

Lo malo: el desequilibrio en interés entre las dos partes.

Nota: 6’5/10

Distribuida por A Contracorriente Films
Estreno en 117 cines