Gattaca 2.0. El director español Mateo Gil se arriesga en su nuevo film con un tema complejo, denso y difícil de llegar al espectador que recuerda a la mítica película de Gattaca de Andrew Nicool.
La película tiene un arranque complicado porque utiliza un diálogo muy técnico y científico con el que puedes perderte fácilmente. Sin embargo, a medida que pasan los minutos va cogiendo fuerza y redirige su rumbo hacia el objetivo de explicar cómo es la vida de un resucitado genéticamente y su posterior adaptación.
El actor principal es actuado por Tom Hughes que lo hace a la perfección y el que más destaca junto a Charlotte Le Bon. Sin duda, la cinta se aguanta por sus personajes y sus conversaciones con alguna frase memorable, pero el ritmo es irregular, los flashbacks descolocan al espectador, la repetición de escenas es innecesaria y la obligación a reflexionar acaba cansando.
En definitiva, es un argumento interesante que no termina de estar ejecutado de forma completa y correcta.
Lo bueno: sus actuaciones y algunas reflexiones interesantes.
Lo peor: sus flashbacks y repetición de escenas.
Recomendada para amantes de la ciencia-ficción. Más de ciencia que ficción.
Los ‘bufadores’ de Kingsville. Los hermanos Duffer, recientemente conocidos por la serie de éxito ‘Stranger Things’, ofrecieron al público su primera película de terror, thriller y ciencia-ficción en una historia interesante y excitante que puede echarse en su contra en muchos momentos.
Por ilusión y no por dinero. La factoría de “Los Minions” terminaron el 2016 estrenando esta película de animación llena de alegría, música y algún que otro mensaje para reflexionar. El encargado de dirigirla es Garth Jennings y cuenta con un increíble reparto en las voces que se adecuan a sus personajes así como en sus respectivas canciones. 
El director de “Barbacoa de amigos” Eric Lavaine, regresa al cine con esta comedia irregular, casi pensada para sobremesa televisiva.
No al perfeccionismo; sí a la autodestrucción. David Fincher presentó su cuarta película en su filmografía el año 1999 con esta teoría particular:
Siendo sincero, tengo que admitir que el giro argumental principal es previsible y fácil de descifrar -almenos lo ha sido para mi-, pero no por eso es una película inferior. De hecho, pienso que hacer una creación de tantos minutos sobre cómo se funda un club de lucha para descargar frustraciones e ira y su posterior evolución tiene mucho mérito y, si además, hay capacidad para analizar psicológicamente cada personaje y darnos cuenta de las feroces críticas a la sociedad, la masculinidad, la publicidad, el capitalismo y muchos otros subtextos nos queda una grande obra maestra de la Historia del Cine.