Las armas de Chastain. El director John Madden deja su Hotel Marigold para pasarse al drama político sobre los ‘lobbies’ armamentísticos y la lucha contra la competencia. Jessica Chastain es la encargada de llevar todo el peso de la película como Elizabeth Sloane en un personaje complejo, ambicioso, decidido y capaz de plantar cara a un oponente muy poderoso.
El film cuenta con una brillante interpretación de Chastain, un diálogo perfecto aunque algo técnico y complicado, un ritmo trepidante y movido que deja sin respirar siguiendo a la protagonista y una gran historia original que nos adentra en el mundo empresarial armamentístico y nos deja algún que otro mensaje para reflexionar y algunas frases memorables.
El único inconveniente es que como espectador puedes perderte en la historia y realmente tiene que interesarte el tema que trata, pero todo el conjunto de la película ya se encargan de que salgas del cine satisfecho y pensando que has visto una grandísima película.
Lo bueno: Jessica Chastain.
Lo malo: es difícil perderse en el argumento.
El nacimiento de Nolan. El director de grandes obras Christopher Nolan inició su carrera con esta película que cuenta la historia de un hombre que se dedica a seguir a la gente para inspirarse en sus escritos hasta que cambia de rutina para ser un ladrón.
El amor en Croacia. El director croata Dalibor Matanic nos trae una película que por momentos es muy dura hasta herir nuestros sentimientos y, en otros momentos, decae de una manera imperdonable.
El paraíso del Holocausto. El director ruso Andrei Konchalovsky estrena nueva película en su extensa filmografía en la que adentra al espectador en tres historias distintas perfectamente entrelazadas en medio de la Segunda Guerra Mundial.
El ‘Covenant’ debe quedarse quieto. Vuelve a las pantallas de cine el xenomorfo más famoso llevado al cine por Ridley Scott en 1979 con una nueva misión diez años después del contexto de la película “Prometheus” -ambas muy parecidas-.
Una unión convencional, pero necesaria. La directora Amma Asante nos trae un drama racial basado en hechos reales sobre la relación entre el Príncipe de Botsuana y una mujer blanca británica.