El malestar de Verbinski. El director de ‘Piratas del Caribe’ vuelve a las salas de los cines con una película seria que requiere gran destreza para llevar a cabo y terminarla como se merece para ser admirable.
Nos sumerge en un thriller psicológico complejo sobre un idílico y misterioso balneario donde se hacen tratamientos milagrosos. Junto a esto, nos intenta poner en la piel de un joven empresario quien debe ir a buscar al CEO de su empresa en este balneario, pero descubre que pasan cosas raras en él e intentará descubrirlo.
El elenco de personajes está bien trabajado y actuado, en general, y el film contiene los ingredientes propios de un thriller, una estética oscura, una intriga constante y escenas impactantes. Sin embargo, su excesiva duración -156 minutos-, algunos momentos de horror y los errores que se pueden encontrar le juegan en su contra. Es una película que su primera media hora es formidable y te mantiene atento a todo momento, pero, por momentos se desvía de su hilo argumental y acaba sin encontrarse. Probablemente, en ese desvío es donde los minutos pasan lentamente e innecesariamente y hace que estés mirando el reloj constantemente.
Personalmente, me gustó mucho su inicio -gracias, entre otros aspectos, a su estética y puesta en escena-, pero su desarrollo hace aguas y el desenlace es tan previsible como indignante. Paralelamente, es un film que recordará a ‘Shutter Island’ y si se comparan acabaremos pensando que la importancia del director es muy importante y la de Scorsese es claramente superior.
Lo bueno: Dane DeHaan y su primera media hora.
Lo malo: su desarrollo.
Lo llevamos crudo. Antes de comenzar a hablar de la película, me gustaría dejar claro que siento una enorme debilidad por este tipo de propuestas. Llevaba tiempo esperando el momento exacto para poder disfrutar de la ópera prima de Julia Ducournau titulada ‘Crudo’. El marketing me daba igual. Ya sabemos de lo que son capaces las distribuidoras para llegar al máximo número de personas posibles y sacar tajada en taquilla. Pero después de ver la película… todo encajaba. Y no para bien, precisamente.
Bella y bestia fueron y son. Uno de los mejores clásicos de Disney de la Historia del Cine vuelve a las salas de cine dejando atrás la animación y modernizándose con personajes de carne y hueso. El responsable es Bill Condon, director de nueve películas de todo tipo que, esta vez quiere demostrar que sabe revivir un clásico y puede renacer la sensación que todo amante de Disney tenemos dentro con este particular film.
El ojo de pez chino. El director chino Feng Xiaogang nos trae una película larga y lenta, pero digna de sentir y gozar por su significado, su retrato a la realidad china y su hipnótica fotografía.
Tres comedias-dramas curiosas. El director francés Samuel Benchetrit viene con una película que combina el drama y la comedia en una historia sobre las vidas de unas personas de un edificio en una ciudad desconocida.
Kleber Mendoça Filho, no es muy conocido en nuestro país, pero vale la pena descubrir su trabajo, para ver que es un director comprometido y que sus filmes te hacen disfrutar de la historia y pensar hacia dónde se dirige el ser humano, sobre todo cuando la tranquilidad de su Recife natal, se altera por culpa de las empresas privadas de negocios. Ya lo pudimos descubrir -unos pocos- en un film inédito en las pantallas de España, titulado “Sonidos Vecinos” del año 2012.