Un terrible accidente, una mujer de hierro enviada para evaluar al robot que lo ha producido, un laboratorio perdido en un inmenso bosque de pinos igualmente inmensos, un grupo de científicos que esconden algún secreto, un atractivo joven aliado con la protagonista y el robot en cuestión capaz de reproducir elaboradas emociones… ¿Familiar? Para el espectador que haya visto cualquier películas sobre inteligencia artificial estrenada en este último siglo seguro que sí.
En el debut del hijo de Ridley Scott (por mal que le pese le costará librarse de su progenitor) no hay nada nuevo. Películas recientes del mismo género como ‘Ex Machina’ la superan en su comedido. Pese a eso, se notan los buenos referentes paternos y la película entretiene, especialmente en su tramo final. Correcto, también, el trabajo actoral, desde los veteranos Paul Giamatti y Toby Jones hasta la novel Ann Taylor-Joy indiscutible en el papel de híbrido humano-robot.
Si ante el menú de un restaurante siempre pedís lo mismo y os gustaron el centenar de películas que preceden a Morgan no dudéis en degustarla. Si buscáis nuevos sabores, mejor pasad de largo ante la posibilidad de repetir las lentejas de papá Ridley.
Nota: 6/10
Escrita por Víctor
La ira de Arévalo. El famoso actor español Raúl Arévalo pasa a la dirección con su ópera prima ‘Tarde para la Ira’, una historia de venganza, violencia y mucha ira descontrolada.
Una exageración. El director francés Jean-François Richet coge a Mel Gibson para que interprete un papel de padre expresidiario y ayudar a su hija en un caso de robo.
El criminal Costner. El director Ariel Vromen presenta su nueva película de acción y thriller para contar la historia de un convicto el cual le inyectan la memoria y habilidades de un agente de la CIA muerto.
Ramón Mercader, el ‘Elegido’. Hace muchos años, Stalin ordenó matar a Trotsky mientras éste vivía en México y el otro había alcanzado el poder en la Unión Soviética. El elegido para asesinarlo fue Ramón Mercader y, este suceso motivó a Antonio Chavarrías para contarlo desde el punto de vista del asesino.
La comedia y el terror suelen ser géneros muy similares y como no se ejecute bien la trama del filme puede quedar un largometraje horroroso. Y es que este no es el caso de Fede Alvarez porque, con ‘No respires’, el director uruguayo descubre una nueva manera de hacer terror; un terror profundo -incluso que proviene de raíz- huyendo del típico susto fácil.