El Instante Más Oscuro

El oscuro mayo de 1940. El director de ‘Expiación, más allá de la pasión’, Joe Wright vuelve a la gran pantalla con una película histórica sobre la Segunda Guerra Mundial. Esta vez se centra en ese mayo de 1940 en Inglaterra cuando el gobierno pasó una crisis interna y cambiaron al Primer Ministro, iniciando Winston Churchill su mandato, en medio de la guerra que estaba ganando Adolf Hitler.

Sin ningún tipo de duda, la película se sustenta gracias a la magistral actuación de Gary Oldman quien interpreta al difícil de describir, Winston Spencer Churchill, en un mes realmente complicado y de duras tomas de decisión. Acompañado de un elenco perfecto, el film se desarrolla como un drama histórico y político más, explicando y representando las reuniones llevadas a cabo ese mes de 1940 que, al mismo tiempo, se junta con el ‘milagro de Dunkerque’ ya llevado al cine por Christopher Nolan.

La banda sonora dramática de Dario Marianelli le da su toque épico y adecuado con su piano preciso a cada instante, y el guión de Anthony McCarten dota de veracidad histórica y poderío a los discursos y diálogos que, por momentos, son excelentes. Sin embargo, uno de los ‘peros’ que podríamos encontrar en la cinta es su ritmo pues sus 125 minutos son excesivamente largos y lentos, y hay escenas largas que, para uno que no le interese demasiado el argumento, podría aburrirse completamente.

Aun así, Joe Wright consigue hacer una sólida recreación de ese oscuro mayo de 1940 pese a no desmarcarse o sorprender en nada en concreto del género. Lo que sí recordaremos será Gary Oldman; se merece todo los premios.

Lo bueno: Gary Oldman y la importancia de los personajes femeninos en la vida de Churchill.

Lo malo: que el argumento no dé más de sí y se convierta en una mera representación plomiza de un hecho muy concreto.

Nota: 7/10

Distribuida por Universal Pictures
Estreno en 234 cines
Anuncios

Criminal

criminalEl criminal Costner. El director Ariel Vromen presenta su nueva película de acción y thriller para contar la historia de un convicto el cual le inyectan la memoria y habilidades de un agente de la CIA muerto.

A primera vista, el argumento parece interesante y arriesgado y, hay que reconocer que, sin la interpretación creíble, muy buena y aterradora de Kevin Costner, el filme no sería lo mismo. Todo el reparto trabajo bastante bien destacando a Gary Oldman como positivo y, a Jordi Mollà como negativo ya que éste no termina de ser convincente como malo malísimo.

El comienzo de la película es muy vertiginoso y rápido por lo que cuesta entrar en la trama. Mantiene un ritmo tan frenético que puedes pasar por alto algunas inverosimilitudes porque errores tiene además de incoherencias.

Esta cinta, como película de acción, da la talla, pero carece de tensión y otros elementos que no terminan de cuajar una película completa.

Nota: 6/10