El Aviso

Basada en una inquietante novela, el largometraje no llega a deslumbrar. La nueva película de Calparsoro parte con un potencial dramático y argumentativo deslumbrante, pero no sabe desarrollarse.

Paul Pen escribió “El Aviso” en 2011 y, tras 7 años en librerías, la novela da el salto al cine de la mano de Daniel Calparsoro, director de “Cien Años de Perdón”. La película entretiene, eso es una realidad, pero no acaba de cuajar. Quizás sea por un montaje basado en el corte y pega de planos, que le dan un ritmo frenético a la cinta, o en el descontrol narrativo provocando el descuido y la distracción en el espectador. Hecho que no deja asentar conocimiento de la historia al espectador.

El largometraje tiene secuencias con una potencia dramática maravillosa, que desprenden un sentimiento trabajado con maestría por Aura Garrido, Raúl Arévalo y Belén Cuesta; pese a esto, no hieren al público. Y quizás sea por el adorno de una frecuente banda sonora de melodrama, en la que cada decisión tiene su orquestación.

Ciertamente, el thriller va fortaleciéndose a medida que llega a su fin. Y es una lástima, porque no llegué a introducirme de lleno en la película hasta sus tres cuartas partes de duración. Pero, quizás, me haya faltado algo más de ambición para captar mi atención.

Lo mejor: Su inquietante desenlace.

Lo peor: Su lenguaje cinematográfico no acaba de desarrollarse con fluidez.

Nota: 6/10

Escrita por Pablo Aguilar-Galindo.

Distribuida por DeaPlaneta
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Tarde para la Ira

iraarevaloLa ira de Arévalo. El famoso actor español Raúl Arévalo pasa a la dirección con su ópera prima ‘Tarde para la Ira’, una historia de venganza, violencia y mucha ira descontrolada.

Con un comienzo muy acertado y veloz nos adentra en su trama para hacernos creer que lo que cuenta puede ser real. El protagonista es Antonio De la Torre con una interpretación estupenda junto a Luis Callejo. Ambos están creíbles en sus papeles y dignos de admirar.

Técnicamente, la película es casi perfecta porque tiene un diálogo trabajado y adecuado y una puesta en escena más que inquietante y formidable. La virtud de la cinta es estar en constante tensión y reflexión para pensar en la decisión que tomará el protagonista en cada caso. Tiene algunos momentos de humor que vienen bien para relajar la violencia y, hay que reconocer que, el filme tiene aires de Quentin Tarantino ya sea por los créditos iniciales como por el argumento.

Sinceramente, tengo que admitir que me dejó un poco frío y no me gustó del todo, pero hay que decir que por ser un comienzo no está nada mal y dan ganas de ver sus próximas entregas.

Nota: 6/10

Cien años de perdón

100 añosAtraco y corrupción. La idea principal de la película es representar un atraco con el añadido de la corrupción. Una inteligente opción que podría ser mucho mejor.

Desde mi punto de vista, el atraco no es creíble. No tiene tensión, ni es interesante ni entretiene. Los propios atracadores deben improvisar constantemente y hace que la misma película se retuerza y pierda su esencia.

Sólo se salvan las interpretaciones de Rodrigo de la Serna que está espléndido junto a Luis Tosar. Sin embargo, Arévalo, Coronado, entre otros no terminan de quedar bien (sobretodo el segundo) y junto a muchos errores técnicos y de coherencia terminan presentando una película aburrida y sin interés. Me recuerda mucho a otra cinta similar y ésa era infinitamente mejor.

La idea es buena y original, pero no me la creo y podría haberse tratado de otra forma.

Nota: 4’5/10