Crudo

Lo llevamos crudo. Antes de comenzar a hablar de la película, me gustaría dejar claro que siento una enorme debilidad por este tipo de propuestas. Llevaba tiempo esperando el momento exacto para poder disfrutar de la ópera prima de Julia Ducournau titulada ‘Crudo’. El marketing me daba igual. Ya sabemos de lo que son capaces las distribuidoras para llegar al máximo número de personas posibles y sacar tajada en taquilla. Pero después de ver la película… todo encajaba. Y no para bien, precisamente.

Era consciente de que no iba a sufrir ningún desmayo ni tampoco iba a vomitar en medio de la sala. Pero no falla. Cuando la crítica especializada empieza a decir cosas como “la película más aterradora del año” es que es mentira. Pues con ‘Crudo’ no solo sucede exactamente lo mismo, sino que además su calidad como película es bastante cuestionable. Vale, no, su calidad no es cuestionable; es nula ¿Para qué nos vamos a engañar?

El film es un pésimo ejercicio de provocación constante que no tiene sentido alguno. Es una sucesión de escenas “desagradables” cuyo propósito es impactar al espectador de forma tan vulgar que resulta hasta insultante. El verdadero problema es que la obra no es consciente de sí misma y se deja llevar por una pésima dirección que, junto a su desastroso guión, vaticinan el bochorno.

La banda sonora es de risa. No solo no suma a lo que vemos en pantalla sino que resta. Aunque los destellos feministas y que están presentes a lo largo de todo el metraje resultan interesantes si consigues despertarte en el momento oportuno. Por último, yo le aconsejaría a la señora Julia Ducournau que volviera a revisar ‘Saló o los 120 Días de Sodoma’ (película a la que homenajea en una de sus escenas) o ‘A Serbian Film’; así a lo mejor aprendería algo y dejaría de darnos el coñazo con futuros bodrios.

Es una vergüenza de película, así de claro. Deberían de ponerla como ejemplo en todas las escuelas de cine para evitar que futuros cineastas realicen obras tan pobres en cuanto a contenido y tan mediocres en cuanto a realización.

Lo mejor: ¿es broma?

Lo peor: su existencia.

Nota: 1/10

Escrita por Fer Zaragoza.

La Bella y la Bestia (2017)

Bella y bestia fueron y son. Uno de los mejores clásicos de Disney de la Historia del Cine vuelve a las salas de cine dejando atrás la animación y modernizándose con personajes de carne y hueso. El responsable es Bill Condon, director de nueve películas de todo tipo que, esta vez quiere demostrar que sabe revivir un clásico y puede renacer la sensación que todo amante de Disney tenemos dentro con este particular film.

Para empezar, hay que reconocer que ésta versión no se desmarca de la de dibujos y es una copia casi idéntica pese a tener algunos añadidos que pueden o no convencer al público -personalmente, me gustaron-. Como musical está muy bien y los números musicales están bien encajados a la trama. Todos penetran en tu interior para maravillarte gracias a las grandes canciones y el ambiente que crean que, junto a un magnífico diseño de producción, hacen que el film crezca y estemos viendo como la mítica película de nuestra infancia -para algunos- cobra vida.

Como película es mucho más grande que la de animación y este aspecto puede jugar a favor o en contra según los gustos de cada uno, pero debo admitir que el cambio a personajes reales es para bien y ayuda a volver a sentir lo que sentimos al ver la de animación aunque tenga el saborcillo de “película comercial con muchos efectos”. No obstante, la actuación de Emma Watson está muy sobreactuada, tiene escenas descabelladas, puede tener elementos poco creíbles, es muy ‘cursi’ y el final es espectacular y épico innecesariamente.

En mi opinión, es un buen ‘remake’ que se siente, se goza, emociona, conmueve, incentivará a ver más versiones para los que solo conozcan ésta y, probablemente, sus canciones se tararearán durante días, pero si es cierto que la poca originalidad hará que se recuerde por su modernización y no por su mensaje ya conocido.

Lo mejor: el diseño de producción, las canciones añadidas y Gastón.

Lo peor: su cursilería y su espectacularidad final.

Nota: 7’5/10

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Yo No Soy Madame Bovary

El ojo de pez chino. El director chino Feng Xiaogang nos trae una película larga y lenta, pero digna de sentir y gozar por su significado, su retrato a la realidad china y su hipnótica fotografía.

Li Xuelian es una ciudadana de pueblo recién divorciada que decide emprender un viaje por la justicia de su país durante 10 años denunciando que el divorcio con su marido fue falso y mentira. Un argumento muy sencillo y casual se convierte en una historia de más de dos horas con el que vemos cómo vive una parte de la sociedad china, cómo funciona la política y la justicia y hasta dónde puede llegar un caso como éste.

La paciencia y la inquietud de Xuelian es lo que mueve el film que nos deslumbra con un “ojo de pez” como plano de cámara que puede tener múltiples interpretaciones. Además, para el final nos deja un giro argumental para que nos deje con una mezcla de sensaciones con la que podemos pensar que acabamos de ver una obra maestra o nos hemos aburrido mucho. Sea como sea, no es para todos los públicos, pero es sorprendente, atrayente y didáctica.

Lo mejor: su actriz principal y su atrevimiento en fotografía y reflexión.

Lo peor: sus 128 minutos pueden hacerse eternos.

Nota: 7’5/10

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La comunidad de los corazones rotos

corazonesrotosTres comedias-dramas curiosas. El director francés Samuel Benchetrit viene con una película que combina el drama y la comedia en una historia sobre las vidas de unas personas de un edificio en una ciudad desconocida.

El gran objetivo de este film pequeño y sencillo es hacerse curioso, interesante y entretenido durante el metraje y lo consigue con algunas dificultades. Las tramas que cuenta producen una mezcla de inquietud, risa y ternura con las que puedes empatizar en algún momento e involucrarte con ellas.

Tiene un ritmo irregular y decae en muchos momentos, pero te deja un buen sabor de boca y logra cerrar todos los argumentos que abre. Es humilde, no tiene grandes pretensiones, utiliza un humor amable y discreto, pero no es redonda en su conjunto. Podría haberse aprovechado más.

Lo bueno: buen equilibrio entre historias.

Lo malo: su irregularidad.

Nota: 6/10

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Doña Clara

doñaclaraKleber Mendoça Filho, no es muy conocido en nuestro país, pero vale la pena descubrir su trabajo, para ver que es un director comprometido y que sus filmes te hacen disfrutar de la historia y pensar hacia dónde se dirige el ser humano, sobre todo cuando la tranquilidad de su Recife natal, se altera por culpa de las empresas privadas de negocios. Ya lo pudimos descubrir -unos pocos- en un film inédito en las pantallas de España, titulado “Sonidos Vecinos” del año 2012.

En esta ocasión, sí que podemos disfrutar de su segundo largometraje, “Doña Clara (Aquarius)”, donde la actriz Sonia Braga realiza una interpretación soberbia y sin tapujos a sus 67 años. No se esconde en las escenas difíciles, demostrando así su fuerza interpretativa y que ningún papel le asusta a su edad.

Clara es un personaje que ha sobrevivido a una terrible y dura enfermedad que le ha amputado su físico, pero no su fuerza y su carácter. Sobrevivió a la revolución sexual y musical de los 80, valorando su trabajo como crítica musical; respetada por todos sus vecinos y amistades.

Clara enseña que el verdadero poder de la vida no es el monetario sino el de los recuerdos y vivencias adquiridas durante nuestra existencia en este mundo.

‘Doña Clara’ es una película directa a la vena de la conciencia. Un film sin gasas, ni medias tintas a la hora de mostrar las cicatrices, las emociones y las batallas generacionales.

Lo mejor: una maravillosa Sonia Braga.

Lo peor: que no es apta para personas que se escandalizan con el sexo.

Nota: 8/10

Escrita por Jordi Izquierdo.

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Gold, la gran estafa

goldEl lobo de la minería. El director Stephen Gaghan y Matthew McConaughey se juntan para llevar al cine una historia basada en hechos reales de los años 80 cuando Kenny Wells, un fracasado hombre de negocios, tiene un sueño que le indica dónde hay oro en Indonesia y se asocia junto a un geólogo con poco fortuna para extraerlo y ganar dinero.

Sinceramente, es una de esas historias que quieren ejemplificar que todo lo que sube, baja y es así en el mundo de los negocios. Por tanto, es otra historia de este tipo que no esconde ciertas convencionalidades y tampoco intenta desmarcarse de otras como “El Lobo de Wall Street” de Martin Scorsese.

Sin embargo, sí es cierto que la habilidad de la película es hacerse interesante ya que, pese a que sabes cómo terminará, se hace curiosa y atrayente. Y, la gran figura que consigue esto es el grandísimo actor Matthew McConaughey que actua magníficamente y nos invita a seguir sus peripecias en el mundo de los negocios.

En general, la película tiene algunas irregularidades e incoherencias -las leyes, el físico de Matthew-, pero logra entretener y contar la historia de principio a fin. Además, tiene una banda sonora formada por temas muy buenos. Quizás no es mejor que ‘Syriana’ -el anterior film del director-, pero cumple sus objetivos correctamente.

Lo bueno: Matthew McConaughey.

Lo malo: es predecible y convencional.

Nota: 7/10

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