Bella y bestia fueron y son. Uno de los mejores clásicos de Disney de la Historia del Cine vuelve a las salas de cine dejando atrás la animación y modernizándose con personajes de carne y hueso. El responsable es Bill Condon, director de nueve películas de todo tipo que, esta vez quiere demostrar que sabe revivir un clásico y puede renacer la sensación que todo amante de Disney tenemos dentro con este particular film.
Para empezar, hay que reconocer que ésta versión no se desmarca de la de dibujos y es una copia casi idéntica pese a tener algunos añadidos que pueden o no convencer al público -personalmente, me gustaron-. Como musical está muy bien y los números musicales están bien encajados a la trama. Todos penetran en tu interior para maravillarte gracias a las grandes canciones y el ambiente que crean que, junto a un magnífico diseño de producción, hacen que el film crezca y estemos viendo como la mítica película de nuestra infancia -para algunos- cobra vida.
Como película es mucho más grande que la de animación y este aspecto puede jugar a favor o en contra según los gustos de cada uno, pero debo admitir que el cambio a personajes reales es para bien y ayuda a volver a sentir lo que sentimos al ver la de animación aunque tenga el saborcillo de “película comercial con muchos efectos”. No obstante, la actuación de Emma Watson está muy sobreactuada, tiene escenas descabelladas, puede tener elementos poco creíbles, es muy ‘cursi’ y el final es espectacular y épico innecesariamente.
En mi opinión, es un buen ‘remake’ que se siente, se goza, emociona, conmueve, incentivará a ver más versiones para los que solo conozcan ésta y, probablemente, sus canciones se tararearán durante días, pero si es cierto que la poca originalidad hará que se recuerde por su modernización y no por su mensaje ya conocido.
Lo mejor: el diseño de producción, las canciones añadidas y Gastón.
Lo peor: su cursilería y su espectacularidad final.
El ojo de pez chino. El director chino Feng Xiaogang nos trae una película larga y lenta, pero digna de sentir y gozar por su significado, su retrato a la realidad china y su hipnótica fotografía.
Tres comedias-dramas curiosas. El director francés Samuel Benchetrit viene con una película que combina el drama y la comedia en una historia sobre las vidas de unas personas de un edificio en una ciudad desconocida.
Kleber Mendoça Filho, no es muy conocido en nuestro país, pero vale la pena descubrir su trabajo, para ver que es un director comprometido y que sus filmes te hacen disfrutar de la historia y pensar hacia dónde se dirige el ser humano, sobre todo cuando la tranquilidad de su Recife natal, se altera por culpa de las empresas privadas de negocios. Ya lo pudimos descubrir -unos pocos- en un film inédito en las pantallas de España, titulado “Sonidos Vecinos” del año 2012.
El lobo de la minería. El director Stephen Gaghan y Matthew McConaughey se juntan para llevar al cine una historia basada en hechos reales de los años 80 cuando Kenny Wells, un fracasado hombre de negocios, tiene un sueño que le indica dónde hay oro en Indonesia y se asocia junto a un geólogo con poco fortuna para extraerlo y ganar dinero.
roblemas en Marruecos. El director español Gonzalo Tapia lleva al cine una historia sobre la familia, las raíces, Marruecos y la época de los años 50 que todo mezclado da un drama con problemas, no solo en el propio film sino, también, en la misma historia del personaje principal.