Aniquilación

ANIQUILACIÓNRecuerdo que quedé totalmente maravillado con Alex Garland cuando vi por primera vez esa pequeña gran joya de la ciencia ficción que es Ex Machina. Tenía muchas ganas de ver lo nuevo de este prometedor director, hasta que llegó Aniquilación. Empezaré diciendo que me siento muy frustrado.

Desde el primer día que anunciaron la producción de esta adaptación de la novela escrita por Jeff VanderMeer me sentí muy cautivado, no solo por lo que proponía, sino porque tenía la impresión de que habíamos encontrado a un nuevo genio del género representado en la figura del director británico, pero… llegó Aniquilación.

Lo que más me frustra de esta película es su incomprensible guión, y no porque me resultase difícil de entender o de asimilar. De hecho, es un film muy asequible, a pesar de la complejidad de la historia. Lo que más me molesta es que el encargado de escribir un libreto como el de ‘Ex Machina’ (nominado al Oscar, por cierto) sea capaz de crear un guión con tantos sinsentidos, previsible, y lo deje todo en manos de su estética, de su puesta en escena y el ‘acting’.

Otra cosa que me pone de los nervios son los planos con destellos de luz causados por el efecto óptico captados por la cámara. Quedan preciosos, y puedes utilizarlos dos o tres veces, pero, ¿en todos los planos?

A pesar de todo ello, no podría considerar a Aniquilación como una película horrible. Consigue su propósito de mantener el interés hasta el final y lo mejor de todo el conjunto es, sin duda alguna, esa facilidad pasmosa con la que Alex Garland es capaz de crear momentos de suma intensidad perturbadora sin caer en el morbo o en lo escabroso, especialmente en su parte final. Aunque, al contrario que en su anterior obra, es incapaz de ofrecernos una reflexión interna sobre todo lo que aquí sucede. Aniquilación es un film flojo, con carencias, y falto de elocuencia.

Lo mejor: el interés suscitado por la propia historia no llega a aburrir.

Lo peor: la ausencia de un guión sólido, su pobreza tanto narrativa como visual, y la escasez de meditación argumental.

Nota: 5/10

Disponible en Netflix