Película dentro de película. El director español Félix Sabroso presenta una comedia sobre la convivencia de unos personajes dispuestos a grabar una película y, al mismo tiempo, debatir sobre sus relaciones y el origen de sus inquietudes.
Desde un principio debo reconocer que la película no me ha gustado porque no he sabido encontrarle su sentido ni intención. Con un ritmo lento, pero entretenido y un diálogo ágil y trabajado, los personajes van conversando, pero nada tiene sentido ni significado. No se sabe hasta qué punto están hablando de sus relaciones o sus inquietudes, pero, pese a tener un diálogo bueno, el guión se pierde y no se sabe reenganchar a la trama. Lo positivo de la cinta es su entretenimiento, sus discursos y el reparto trabaja bien y son creíbles, pero sigo pensando que no sé qué ha querido decirme.
Su giro argumental es curioso, pero nada ayuda a reflotar este barco que se hunde en el vacío sin fondo. Diferente y original, pero sin conexión con el público -al menos conmigo-.
Nota: 4/10
Julián, Tomás y Truman. El éxito español del año pasado estuvo dirigido por Cesc Gay quien quiso contar una historia que trata los valores de la amistad, la muerte, las relaciones sociales, la ética, la familia, entre otros.
El apocalipsis italiano. El director de la famosa y polémica serie ‘Gomorra’ salta a la dirección con ‘Suburra’, un thriller sobre la mafia en Italia con un retrato de los más oscuro del país y una acción trepidante.
Platos repletos de verbos y copas con agudos adjetivos. Este espléndido filme nos sumerge en un espectacular diálogo que se apodera del espectador desde un primer momento.
Bello e interesante principito. La adaptación de Mark Osborne es, quizás, la mejor de este cuento maravilloso de
Esperar lo que no se puede esperar. El director italiano Piero Messina coge los aires de Paolo Sorrentino y de algunos otros directores para contar una historia intimista, emocionante y delicada sobre la muerte, el recuerdo, las relaciones y la mentira.