Sicario: El Día del Soldado

Más acción y más sicarios. La segunda parte de la película dirigida por Denis Villeneuve en 2015 está dirigida por el director italiano de ‘Suburra’ y ‘Gomorra’, Stefano Sollima y regresa a México para contar la misma historia con más acción, entretenimiento y sicarios.

Sollima cuenta con Josh Brolin y Benicio del Toro para llevar a cabo un argumento parecido al de su predecesora, pero le añaden algo más de complejidad para parecer más madura. El espectador encontrará disparos, muertes, más escenas impactantes, momentos inquietantes y se dejará llevar durante 122 minutos en una historia que no le dejará indiferente.

Pese a ser una secuela trepidante, dura e impecable a nivel técnico, se nota que Villeneuve no la ha dirigido. Con la del director canadiense teníamos una película más atmosférica, más pausada, más inquietante y con un argumento más simple. Con Sollima tenemos más acción, más sicarios, más violencia y le da más protagonismo a la figura de Benicio quien hace una actuación insuperable, pero no siempre más es mejor. Asimismo, es una secuela menos reflexiva, su argumento puede perder al público y no termina de desprenderse de la sombra de su antecesora.

Aun así, el ‘Sicario’ de Sollima no decepciona, ni mucho menos. Da lo que el público busca en películas de este género e intenta ser diferente y tener identidad propia. Lo logre o no dependiendo de la opinión del espectador, Sollima demuestra que sabe hacer un buen thriller de acción con dos monstruos del género: Brolin y Del Toro.

Lo bueno: sin duda, Benicio Del Toro. Cuantos más minutos sale, más se luce.

Lo malo: no poder evitar la comparación con su predecesora.

Nota: 7’5/10

Distribuida por Sony Pictures
Estreno en 354 cines
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Suburra

suburra-358549184-largeEl apocalipsis italiano. El director de la famosa y polémica serie ‘Gomorra’ salta a la dirección con ‘Suburra’, un thriller sobre la mafia en Italia con un retrato de los más oscuro del país y una acción trepidante.

El principio es lioso porque va presentando diversas situaciones y es difícil conectar con alguna porque no da tiempo. Sin embargo, a medida que pasan los minutos vas sabiendo por dónde irán los tiros y te atrapa como si nada hasta el final. Entre pistolas, palabrotas, amenazas y una sangre fría total nos sumerge el director en esta historia que bien refleja la sociedad a nivel institucional ya sea eclesiástico o político.

Una mezcla de sensaciones desagradables acompañadas de una buena narración y una puesta en escena magnífica convierten esta cinta en un poderoso apocalipsis italiano procedente del infierno dispuesto a sorprender al público y aplaudir al final.

Si es verdad que no se sabe hasta qué punto es creíble en su conjunto y puede haber escenas exageradas así como una música repetitiva que llega a cansar, pero no desmerece el hábil trabajo de Stefano Sollima en crear una atmósfera inquietante y aguantar al espectador durante 134 minutos. Simplemente acojonante.

Nota: 8’5/10