Cuestión de Justicia

‘Cuestión de Justicia’ es una película construida para situarse en la piel del oprimido, aunque de forma superflua y trivial.

Título original: Just Mercy
Dirección: Destin Cretton
Guión: Destin Cretton & Andrew Lanham (Libro: Bryan Stevenson)
Fotografía: Brett Pawlak
Música: Joel P. West
Reparto: Michael B. Jordan, Jamie Foxx, Brie Larson, O’Shea Jackson Jr., Tim Blake Nelson, Rob Morgan
Fecha de estreno: 28/02/20120
País: Estados Unidos Duración: 135′. Género: Drama, Biográfico
Distribución: Warner Bros. Cines: 132. Trailer.

Sinopsis: Explica la historia real de Bryan Stevenson, un abogado afroamericano licenciado en Harvard que libró diversas batallas judiciales contra las abusivas sentencias a presos afroamericanos en el estado de Alabama.


Cuestión de Justicia es una película basada en el libro de Bryan Stevenson, Por Compasión (Editorial Península), quien vivió en su propia piel los hechos sucedidos. La película se centra en el caso de Johnny D y su encarcelamiento por el asesinato de una chica blanca de 18 años. Por eso, el film es un drama judicial con el retrovisor puesto en precedentes como To Kill a Mockingbird con el que las similitudes entre ambas obras, literarias y cinematográficas, son tan solo argumentales, pues la realización dista mucho en cuanto a calidad.

La película de Cretton gusta por su bondad; tiene la estructura narrativa de una historia que busca justicia. Presenta un maniqueísmo necesario para construir la historia del opresor contra el oprimido y el público comprender las intríngulis de la parcialidad legal. Los personajes son estereotipos propios de una fábula apta para contar a generaciones futuras para que aprendan cómo fue la historia. En cierto sentido, funcionan como partes de una fábula, pero uno se pregunta si un ermitaño sin ningún tipo de antecedente informativo comprendería la cuestión del racismo a través de este film.

La película nunca ataca el racismo desde la raíz. La lucha aparece endulzada, entre otras causas, por el carácter plano del protagonista, más inclinado por cumplir como persona o abogado que por sentir la sangre hirviendo contra los abusos de poder sistemáticos. De trivializar a no trivializar el racismo puede dibujarse una “delgada” línea entre dibujar matices a un personaje en su implicación con la causa con detalles específicos que lo demuestren. ¿Qué motivos llevaron Stevenson a Alabama? ¿Qué baches tiene que atravesar para penetrar en el sistema judicial de Alabama con su color de piel? ¿Qué detalles nos muestran la brecha social diaria que sufre la población negra contra la blanca? Nada de esto aparece en pantalla.

En resumen: falta chicha en los personajes que tiran del carro, tanto en el héroe como en el sistema racista. Esencial acomplejar en un tema tan históricamente tratado por el cine, sea enfocado para un público juvenil o para un público con la barriga llena de cine antirracista.

Lo bueno: Su funcionamiento como una fábula contra el racismo.
Lo malo: La trivialidad con la que es presentado el racismo.

Nota: 5/10

Escrita por Edgar Caride.

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