Vida Oculta

‘Vida Oculta’ es un mejorable, pero notable trabajo de Malick que explora los límites del amor, el odio, la fe y la trascendencia con su estilo visual y narrativo más personal.

Título original: A Hidden Life
Dirección: Terrence Malick
Guion: Terrence Malick
Fotografía: Jörg Widmer
Música: James Newton Howard
Reparto: August Diehl, Matthias Schoenaerts, Valerie Pachner, Michael Nyqvist, …
Fecha de estreno: 07/02/2020
País: Estados Unidos. Duración: 180’ Género: Drama.
Distribución: Disney. Cines: 70. Trailer.

Sinopsis: explica la historia de Franz y Fani Jägerstätter, un feliz matrimonio que vive con sus tres hijas en Austria que, cuando estalla la Segunda Guerra Mundial, los hombres comienzan a respaldar el nazismo, pero Franz no se deja arrastrar por la corriente mayoritaria. Así se convierte en el primer objetor de un mundo de ferviente nacionalismo y creciente ideología de odio.

Nunca es fácil aproximarse al cine de Terrence Malick. El director estadounidense, de origen sirio-libanés, es un cineasta enigmático y personal, con una filmografía bella pero compleja que le ha llevado a ser odiado o amado por los espectadores. En esta ocasión, Malick recupera la figura del objetor de conciencia, en esta ocasión Franz Jägerstätter, quien sirve a Malick para explorar los límites del amor, el odio, la fe, la trascendencia y el compromiso con los ideales, eso sí, con su estilo visual y narrativo más personal.

Y es que a Terrence Malick no se le puede negar que es un director artesano, con un sexto sentido para contar historias a través de una fotografía detallista, íntima y sin lujos y una música acorde a ella. En Vida oculta el director y guionista construye una narración a través de la gestualidad de los personajes, sus rasgos, expresiones o sus acciones más cotidianas, convertidas en algo simple y armonioso que irradia una emotividad compleja y profunda. Los diálogos son secundarios y el peso de la narración recae en voces introspectivas y poéticas reflexiones sobre la bondad y la trascendencia de nuestros actos. A ello contribuyen August Diehl y Valerie Pachner, con unas actuaciones notables (y minimalistas) bajo una sensación creciente de opresión y amenaza latente. Cada gesto de desprecio u odio que recibe el matrimonio Jägerstätter lo aleja de la idílica, verde y pura aldea de Radegund y lo traslada a la urbanidad marcial y carcelaria de la esvástica. Una historia adecuada para los días que nos ha tocado vivir.

Sin embargo, el film adolece de varios problemas. Uno de los más acuciantes es el excesivo metraje (3 horas) causado por una reiteración desmedida de las imágenes y las escenas. Esto convierte el resultado en irregular, ya que combina escenas de gran dramatismo y belleza con una repetición de planos que no contribuyen a intensificar la trama sino a adormecerla. Disfrutar del cine de Malick requiere de una sintonía con su ‘modus operandi’, pero en demasiadas ocasiones aquello que era una virtud se convierte en una debilidad por la desmesura del director. Notable, pero podría ser mejor. Por cierto: que un elenco alemán/austríaco utilice el inglés para los diálogos principales y el alemán para los gritos y arengas nazis es un despropósito.

Lo bueno: El Malick más narrativo mantiene un estilo visual apabullante y emotivo.
Lo malo: Excesiva duración, reiterativa visualmente, irregular narrativamente. O en alemán o en inglés.

Nota: 7,5/10

Escrita por Alexandre Lavado.

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