Negación (Denial)

Negando lo innegable. El director británico Mick Jackson nos enseña uno de los juicios más importantes del siglo XX sobre la Segunda Guerra Mundial en el que se pone en cuestión la negación del Holocausto a través de la denuncia de David Irving -un negacionista admirador de Hitler- a Deborah Lipstadt -historiadora judía-. 

Una película que no sólo pone de manifiesto el choque entre dos ideologías o pensamientos sino que va más allá incidiendo en el papel del historiador, la argumentación y la investigación para demostrar que el Holocausto sucedió e incluso induce en el papel del juez, del abogado y de la estrategia de defensa en un juicio.

Es un drama judicial algo convencional, pero muy potente ambientado en los años 90 con diálogos buenos y algunas frases memorables que no solo quiere indignar al espectador sino crear en él la pregunta que pasea durante todo el metraje. Rachel Weisz está estupenda como Mrs. Lipstadt, pero todavía más Timothy Spall como Mr. Irving. Ambos están creíbles en sus papeles y convencen al espectador de las ideologías y teorías que defienden.

Personalmente, pienso que pasará como un drama más, pero es altamente recomendado no solo por la representación de la figura de historiador y el abogado sino porque realmente incita a hacernos un juicio moral en nuestras cabezas y contemplar cómo se desarrolla una historia verídica con símbolos y momentos dignos de admirar. Otra mirada imperdible a ‘La Solución Final’ de Hitler.

Lo mejor: el elenco interpretativo, el diálogo y la representación del historiador.

Lo peor: su convencionalidad y su comparación con otros dramas judiciales históricos.

Nota: 8/10

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Peter y el dragón

peterdrgonLa cuestión es renovar fichero. Walt Disney Pictures ya estrenó en 1977 una película titulada Pedro y el dragón Eliot (Don Chaffey); lo único que ha hecho la factoría de los sueños ha sido maquillar la historia y estrenar un remake la mar de entretenido. 

La compañía vuelve a mezclar cine real con animación CGI para sumergirnos en una historia inocente, tierna y muy lineal -incluso se podría mencionar, en algunos puntos, algo previsible-. Es necesario mencionar la partición espacial que encontramos dentro del largometraje: un mundo totalmente fantástico -en el que reina la inocencia y diversión-, con un mundo totalmente real donde se muestra -a través de una ¿reivindicación? a la tala forestal- la cruda realidad adulta. Es cuando estos dos mundos se encuentran cuando la película gana en potencia. Tan grande es esta ganancia que el carnaval de efectos finales que encontramos en el largometraje hará vibrar a niños y adultos de sus butacas.

La banda sonora es tremendamente excelente. Es cierto que la película demanda un trabajo musical de ese calibre, pero la fundición de música y fotografía es espectacular. El trabajo de Bojan Bazelli (director de fotografía) es uno de los puntos que más recordará del filme: unas imágenes tan bellas que, gracias al dinamismo del montaje que tiene la cinta, hará que el espectador entre en un cuento de niños en el que Robert Redford les guiará a través de su narración de principio a fin.

Sin quererlo ni beberlo, el espectador se adentra en la historia como si nada después de experimentar una sensación agridulce en los cinco primeros minutos del filme. Aún así, Peter y el Dragón hará vibrar de emoción a niños y adultos disfrutando de una fábula típica de un caluroso mes de agosto.

Nota: 6’5

Escrito por Pablo. Director de Fotograma a Fotograma. La crítica completa en: https://youtu.be/BXHFpaCRNF8