Mamma Mia: Una y otra vez

Oda a la maternidad y al libre albedrío. Una y otra vez vuelve el musical que se convirtió en todo un hito del verano del 2008, esta vez para contarnos el antes y el después de la historia de Donna, Sophie y los tres padres. Ol Parker se encarga de la dirección y recoger perfectamente el testimonio de Phyllida Lloyd.

El musical construido a base de pequeños videoclips de música alejado de los clásicos musicales como ‘Singin’ in the rain’ regresa. Con una vez no tuvimos suficiente y esta segunda parte sabíamos que era posible porque de la historia del verano de Donna cuando conoció a Bill, Harry y Sam podía salir un entrañable relato. Y regresa por la puerta grande regalando más dosis de emotividad a la historia.

Así es esta secuela que viene cargada de otros temas de ABBA con momentos memorables y un argumento bien contado convirtiéndose en una especie de oda a la maternidad y al libre albedrío. Tiene ‘gags’ divertidísimos, el reparto trabaja eficientemente, destacando a Lily James que lleva la batuta de toda la película. Quizás, el personaje que queda más descolgado es el del director del hotel que interpreta Andy García. La película, además, cuenta con un estupendo montaje que entrelaza la historia “del antes” con la otra parte que explica “el después” de todo lo acontecido en la primera parte.

No obstante, esta segunda entrega no hace nada más que repetir la misma fórmula de la primera, por lo que originalidad le falta. Asimismo, sus decorados son mejorables y el resultado en sí no es una película muy buena, si no más bien un producto de entretenimiento distinto y perfecto para esta época de año.

Así pues, ‘Mamma Mia 2: Una y otra vez” da lo que el público pide: música, ganas de bailar, momentos irresistibles, el imprescindible reparto original con la aparición de Cher, entretenimiento y un cúmulo de sensaciones que se van acumulando. Todo ello da un resultado que de bien seguro hará que la gente repita más veces a verla. ¡Larga vida a ‘Mamma Mia’!

Lo bueno: sus secundarios y el cast femenino.

Lo malo: el reparto masculino.

Nota: 7/10

Distribuida por Universal Pictures
Estreno en 383 cines
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El Instante Más Oscuro

El oscuro mayo de 1940. El director de ‘Expiación, más allá de la pasión’, Joe Wright vuelve a la gran pantalla con una película histórica sobre la Segunda Guerra Mundial. Esta vez se centra en ese mayo de 1940 en Inglaterra cuando el gobierno pasó una crisis interna y cambiaron al Primer Ministro, iniciando Winston Churchill su mandato, en medio de la guerra que estaba ganando Adolf Hitler.

Sin ningún tipo de duda, la película se sustenta gracias a la magistral actuación de Gary Oldman quien interpreta al difícil de describir, Winston Spencer Churchill, en un mes realmente complicado y de duras tomas de decisión. Acompañado de un elenco perfecto, el film se desarrolla como un drama histórico y político más, explicando y representando las reuniones llevadas a cabo ese mes de 1940 que, al mismo tiempo, se junta con el ‘milagro de Dunkerque’ ya llevado al cine por Christopher Nolan.

La banda sonora dramática de Dario Marianelli le da su toque épico y adecuado con su piano preciso a cada instante, y el guión de Anthony McCarten dota de veracidad histórica y poderío a los discursos y diálogos que, por momentos, son excelentes. Sin embargo, uno de los ‘peros’ que podríamos encontrar en la cinta es su ritmo pues sus 125 minutos son excesivamente largos y lentos, y hay escenas largas que, para uno que no le interese demasiado el argumento, podría aburrirse completamente.

Aun así, Joe Wright consigue hacer una sólida recreación de ese oscuro mayo de 1940 pese a no desmarcarse o sorprender en nada en concreto del género. Lo que sí recordaremos será Gary Oldman; se merece todo los premios.

Lo bueno: Gary Oldman y la importancia de los personajes femeninos en la vida de Churchill.

Lo malo: que el argumento no dé más de sí y se convierta en una mera representación plomiza de un hecho muy concreto.

Nota: 7/10

Distribuida por Universal Pictures
Estreno en 234 cines

Baby Driver

Al ritmo de la música. El director Edgar Wright vuelve hacer de las suyas con una película divertida, musical y muy salvaje que recuerda a ‘Kingsman’ de Matthew Vaughn.

El argumento es el típico de robos y atracos organizados por Kevin Spacey, que está perfecto en su papel, con la peculiaridad que el conductor es un joven que siempre escucha música y conduce muy bien. Ansel Elgort hace una interpretación soberbia y su buen humor lo transmite al espectador durante todo el metraje con el que ya nunca más volveremos a ponernos los auriculares sin pensar en él.

La historia está bien contada y la realización es correcta para que el espectador se entretenga durante dos horas y disfrute de un gran espectactulo visual y musical. Sin embargo, el error más grande es su final totalmente innecesario que destroza la película y no la hace del todo completa.

Baby Driver’ es un film que entra bien al público y se convierte en la mejor opción para reirse, gozar y pasar 115 minutos pegado en la butaca.

Lo bueno: Ansel Elgort

Lo malo: su final.

Nota: 7/10

Distribuida por Sony Pictures España