El terror de Terminator. El año 1984 se estrenó ‘Terminator’, una película de ciencia-ficción protagonizada por Arnold Schwarzenegger y Linda Hamilton que bebe mucho de ‘Alien’ de Ridley Scott. Ambos actores están perfectos en sus papeles destacando a Linda quien hasta el final te asfixia e inquieta por el temible robot que le persigue -muy parecido a Sigourney Weaver-.
Sin duda, con esta película se ve el inicio de un gran director como James Cameron quien más tarde culminará su estilo con ‘Aliens’, la segunda entrega de la saga. En esta cinta podemos encontrar unos buenos efectos especiales, tensión, un antagonista letal y terrorífico y momentos de desasosiego e intranquilidad. Sin embargo y como en muchas películas como estas, hay errores típicos -disparos y armas- y escenas difíciles de creer.
Así pues, se inició una saga prometedora de Cameron que con el tiempo ha ido a peor.
Nota: 7/10
Amor por la música. El director Stephen Frears dedica su nueva película a narrar la historia de la cantante de ópera, Florence Foster Jenkins, quien ama la música por encima de todo e intenta aprender a cantar para cumplir su sueño.
Interesante, pero ambigua. El director Gary Ross deja de lado “Los Juegos del Hambre” para centrarse en una historia digna de enseñar sobre la Guerra de Secesión. Para ello cuenta con una interpretación magnífica, una vez más, de Matthew McConaughey quien mediante un acento sureño lleva la batuta y el peso del filme.
Un terrible accidente, una mujer de hierro enviada para evaluar al robot que lo ha producido, un laboratorio perdido en un inmenso bosque de pinos igualmente inmensos, un grupo de científicos que esconden algún secreto, un atractivo joven aliado con la protagonista y el robot en cuestión capaz de reproducir elaboradas emociones… ¿Familiar? Para el espectador que haya visto cualquier películas sobre inteligencia artificial estrenada en este último siglo seguro que sí.
Armas resacosas. El director de la célebre saga ‘Resacón en Las Vegas’, Todd Philipps, vuelve a la gran pantalla con una película muy similar a su trilogía y, al mismo tiempo, a ‘El Lobo de Wall Street’. Podríamos considerar que es una mezcolanza de estas dos cintas para explicar la historia real
Una exageración. El director francés Jean-François Richet coge a Mel Gibson para que interprete un papel de padre expresidiario y ayudar a su hija en un caso de robo.