Blade Runner 2049

blade-runner-2049-posterTras obras maestras que parecen insuperables o difíciles de igualar, Villaneuve lo ha vuelto a hacer. Es complicado lograr que una película que ha marcado un antes y un después en la historia del cine, como es el caso de “Blade Runner”, no tenga nada (o casi nada) que envidiarle a esta propuesta de continuación. Y esto, ante tanto hype y ya fan declarado incondicional de la de 1982, es un verdadero triunfo para los tiempos que corren.

Villeneuve ha sabido hacer suyo el universo ya creado por Ridley Scott en 1982, regalando al espectador, de principio a fin, imágenes que pocos directores pueden llegar a crear: belleza visual es lo que más define al nuevo Blade Runner. Adaptar este universo al cine contemporáneo no es tarea difícil si detrás de la cámara se encuentra el creador de “La llegada”.

Su casting es de lo más acertado. Ryan Gosling sigue con su misma cara de siempre (qué le vamos a hacer) pero esta vez era necesaria el rostro carente de expresión. La gran sorpresa llega con Ana de Armas que hipnotiza al espectador y resulta ser toda una experiencia verla actuar. Otro de los aspectos a destacar es el sonido que Villeneuve integra en esta historia, convirtiéndose en un protagonista imprescindible y que supone un elemento ya característico en el cine de este director.

Tal vez no estemos ante una obra maestra debido a ciertos aspectos de la trama que podrían recordar a ciertas pinceladas de culebrón familiar. Aún así, esto no enturbia la película y “Blade Runner 2049″ logra ser uno de los must de estos últimos años.

¿Quién dijo que las secuelas son totalmente innecesarias? Equivocados se hallaban. Ojalá más directores con el talento de Villaneuve redescubriendo mundos del cine que todavía pueden ser explorados.

Lo bueno: La dirección, el espectáculo visual que supone y Ana de Armas.

Lo malo: Que alguien la deje escapar.

Nota: 9/10

Escrita por Gabriela Rubio

Distribuida por Sony Pictures España
Estreno en 402 cines
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Juego de Armas

336632-jpg-r_1920_1080-f_jpg-q_x-xxyxxArmas resacosas. El director de la célebre saga ‘Resacón en Las Vegas’, Todd Philipps, vuelve a la gran pantalla con una película muy similar a su trilogía y, al mismo tiempo, a ‘El Lobo de Wall Street’. Podríamos considerar que es una mezcolanza de estas dos cintas para explicar la historia real de dos jóvenes a los que el Pentágono pagó 300 millones de dólares para armar a los aliados americanos en Afganistán.

Encontramos interpretaciones en su salsa de Miles Teller y Jonah Hill totalmente creíbles que, en ocasiones, provocan risas al espectador y, en otras, vergüenza. Es una película perfectamente previsible que desde que empieza sabes como acabará e, ingeniosamente descubres qué problemas tendrán por el camino.

Sin embargo, es una muestra más de que todo lo que sube, después baja y, en general, es una historia interesante, bien contada, entretenida y divertida -a ratos.- Destaco una reflexión del principio del filme que valoro mucho sobre el dinero que cuesta armar cada soldado en una guerra. Acertada y digna de pensar.

Como película para pasar casi dos horas delante de la pantalla viendo el proceso del éxito y fracaso vale, pero no le pidas mucho más, ya que parece una apuesta demasiado resacosa.

Nota: 6/10