El Capitán

Hasta dónde puede llegar el instinto de supervivencia. El director alemán Robert Schwentke deja el cine comercial ‘hollywoodiense’ de la saga “Divergente” para cambiar de registro, adentrándose en una historia real de la Segunda Guerra Mundial.

La película explica la historia de Willi Herold o “El Verdugo de Emsland”, un soldado de 19 años que, al final de la Segunda Guerra Mundial, se hizo pasar por un capitán de la Luftwaffe al encontrar un uniforme. A partir de entonces reunió a un equipo de desertores para matar y saquear, haciendo uso de su poder.

Con este argumento, el film nos propone seguir la mentira del capitán Herold mientras él y su grupo se van encontrando a otros generales. Para ello, Max Hubacher es el responsable de interpretar a Herold de manera creíble para que, mediante pequeños detalles, nos creamos todas sus acciones y reacciones. Gracias a él, el espectador entra en una pesadilla histórica con imágenes impactantes que nos enseña hasta dónde nos lleva nuestro instinto de supervivencia.

Schwentke logra hacer de una historia desconocida, un relato muy interesante sobre la condición humana con una fotografía soberbia y una intensidad adecuada para mostrarnos otra visión de la guerra. Parece una película más sobre el Holocausto y el nazismo, pero quedará en el recuerdo como la historia de un desertor que quiere sobrevivir mintiendo y abusando de su poder en una Alemania derrotada.

“El Capitán” es una película de detalles que cuenta una historia dispuesta a crear reflexiones en el espectador sobre la peor imagen del ser humano, en todos sus sentidos.

Lo bueno: su fotografía y que la historia sea filmada.

Lo malo: que no se conozca su historia ni se piense sobre lo sucedido.

Nota: 8’5/10

Distribuida por Karma Films
Estreno en 37 cines

Diana

Prostitución y mundo empresarial: una simbiosis sorprendente. El novel director Alejo Moreno se enfrenta, por primera vez, a la aventura del largometraje tras cuatro cortos y, el resultado final, y ya lo avanzamos, es soberbio.

Para empezar, nos sitúa en lo alto de la Castellana de Madrid con el personaje de un hombre de negocios relacionado con el mundo empresarial. Éste contratará los servicios de una escort de lujo e irá a su apartamento hasta que se verá involucrado en un juego oscuro y angustioso.

Este argumento original es el que presenta esta película que, desde un principio, nos tiene enganchados en la butaca viendo como Ana Rujas y Jorge Roldán ejecutan la acción. Ambos espléndidos en sus papeles que parecen poseídos por el diablo y así lo transmiten.

Durante 101 minutos, el espectador entra en un thriller apasionante lleno de entresijos y misterios que provocan preguntas sin respuesta, llegando a un clímax apoteósico. Sin duda, es una película difícil de recomendar y, en según qué instantes, difícil de digerir.

A todo esto, Alejo Moreno logra mantener la atención del espectador durante todo el metraje en un thriller intenso que concluye de una manera inimaginable que, sin duda, no dejará indiferente a nadie. “Diana”, en mi opinión, se consagra como lo mejor que ha dado el cine español en este 2018.

Lo bueno: todo, destacando la exhibición de Ana Rujas y Jorge Roldán

Lo malo: es de difícil recomendación.

Nota: 9/10

Distribuida por vasAver y Alejo Moreno

https://dailymotion.com/video/x6tkdfa

Perturbada (Unsane)

La paranoia de Soderbergh. El director de la saga Ocean’s, entre otras muchas películas, y de series como Mosaic regresa al cine dejando atrás la comedia de La Suerte de los Logan por un thriller psicológico.

Perturbada o Unsane cuenta la historia de una joven que se siente perseguida y acosada por un misterioso hombre hasta qué será recluida en un centro de institución mental por equivocación. Esta premisa argumental ya da píldoras de lo que nos podemos encontrar en el film: tensión, escenas perturbadoras y constantes debates sobre si la mujer es culpable o no. Además, la película se mueve entre el drama, el thriller y un poco de horror.

De este modo, Soderbergh no innova en el género y la locura llega a niveles sobrepasados y muy poco verosímiles. No obstante, sabe como pegar al espectador en la butaca y mantenerle el interés durante los 98 minutos. Asimismo, sabe como jugar con el público y crearle constantemente alguna reacción. La película da la sensación que sabe por donde ir y que todo está calculado, pero llegados al epílogo final parece que no sabe cómo concluir y alarga innecesariamente la trama.

Así pues, Soderbergh, en mi opinión, no decepciona y crea un producto que puede ser recordado -no solo por haber estado grabado con un Iphone-, pero no como una de sus mejores obras.

Lo bueno: Claire Foy.

Lo malo: sigue explotando el estereotipo típico del trastorno mental y se hace pesada.

Nota: 6/10

Sin distribución
Se puede ver en Movistar + (cine)

Carmen y Lola

Homosexualidad gitana. Arantxa Echevarría, directora de esta película, empieza su filmografía con un largometraje sobre la homosexualidad en la comunidad gitana, un tema arriesgado de explicar y ejecutar.

El argumento principal se centra en la vida de Lola, una joven de 16 años que se siente atraída por Carmen, la novia de un primo suyo. Con esta premisa, la película desarrolla la historia siempre con el personaje de Lola mostrando los ya conocidos estereotipos de la cultura gitana: la pedida de mano, los preparativos de una boda, el trabajo en el mercado, la escolarización, el elemento del ‘padre de familia’, entre otros.

Con todo esto expuesto, Echevarría quiere adentrar al espectador en la cultura gitana y, lo más importante, en cómo se siente la protagonista cuando sabe que la homosexualidad, tal como lo plantea el film, está mal visto. Y esto lo logra excelentemente gracias al guión y, sobre todo, al reparto que interpreta sus papeles maravillosamente. En especial, Rosy Rodriguez y Zaira Morales, dos actrices con futuro y en estado de gracia.

En mi opinión, la película se arriesga con un tema, quizás, todavía polémico ayudándose, por eso, de los estereotipos inevitables en este tipo de cintas. Asimismo, a nivel de ritmo es adecuada, ya que sus 103 minutos van pasando ágilmente y te va planteando cuestiones muy interesante para reflexionar. ‘Carmen y Lola’ expone sus ideas y las desarrolla bien aun sabiendo que se aventura en un terreno complicado.

Lo bueno: el personaje de Lola y la importancia de la madre.

Lo malo: puede parecer que deja mal a la comunidad gitana, pero no se debe buscar la polémica, sino pensar en lo que plantea.

Nota: 7/10

Distribuida por Super 8 Media

Las Distancias

¿Cuáles son nuestras distancias? Esta es la pregunta que plantea y representa la segunda película dirigida por Elena Trapé que, personalmente, su reflexión es interesante, pero su ejecución decepciona.

La película cuenta la historia de un grupo de amigos que decide viajar a Berlín para visitar a un viejo amigo por su aniversario. Éste se sorprende y durante unos días desaparece, poniendo a prueba la amistad de todos. Es aquí cuando la película se encalla porque la primera media hora resulta interesante y entretiene, pero a medida que avanza, pierde ritmo y crea apatía.

El grupo de amigos es curioso y hace una buena radiografía psicológica de todos, gracias, en parte, a la credibilidad que le dan Miki Esparbé, Alexandra Jiménez, Isak Férriz, Bruno Sevilla y María Ribera. Entre ellos hay conexión, hay diálogos peculiares y situaciones que obligan al espectador a pensar.

Sin embargo, el problema reside en que hay escenas en que no pasa nada y hay instantes que les falta una marcha debido a la pérdida de ritmo. Este aspecto va acompañado de aburrimiento y falta de apego con la historia. Personalmente, me hizo pensar y lo agradecí porque el tema de las distancias interiores, exteriores, geográficas, etc es digno de reflexión. No obstante, la película se me hizo eterna y espesa hasta cansar y me quitó de la trama.

Elena Trapé logra transmitir su proposición, pero la ejecución puede no encandilar al público y, en consecuencia, provocar que se olvide fácilmente.

Lo bueno: su mensaje.

Lo malo: su ritmo y puede tomarse como una representación errónea de la juventud.

Nota: 6/10

Distribuida por Sherlock Films

Un Océano entre Nosotros

Entre mares reflexivos. El director James Marsh (‘Man on Wire’, ’La Teoría del Todo’) regresa al drama biográfico para contar la historia de Donald Crowhurst, un hombre que decidió dar la vuelta al mundo en vela en la Golden Globe Race para ganar y sanear la economía familiar.

Aparentemente, la historia no inspira mucho entusiasmo ni emoción. Más bien parece que el desarrollo del film será convencional con típicos momentos dramáticos para que el espectador empatice con la historia. Marsh no se aleja de esta concepción, pero el enfoque personal que da es lo que eleva esta película. Lo que parecía ser un aburrimiento y espeso argumento en seguida se hace interesante y obliga al público a seguir la aventura de Crowhurst y a descubrir su personaje.

Colin Firth es gran protagonista del film que dota su papel de alma, energía y credibilidad, sobre todo, en los instantes más reflexivos de la cinta. Si algo muy bueno tiene esta historia es que se le puede sacar mucho jugo para pensar sobre el compromiso, la culpa, la piedad, las responsabilidades, la mentira y la toma de decisiones. Y lo borda en este aspecto. Se convierte en una película de autor que hará pensar a todos que la vean. Además, habla sobre las consecuencias que conlleva querer el éxito u obtener un imposible objetivo.

Pese a tener ciertas convencionalidades y, quizás, como drama no despierta mucho entusiasmo, lo mejor es el enfoque que le da Marsh y su equipo a esta historia que, personalmente, me era desconocida y, al terminar, tuve que meditar todos los valores que transmite. Es una película lenta y un tanto repetitiva, pero sus actuaciones, el guión y lo que plantea hacen que se deba tener presente.

Lo bueno: la parte final y lo que contiene.

Lo malo: como drama no sorprende y puede que le falte algo de emoción.

Nota: 7/10

Distribuida por Vértice Cine