Un Océano entre Nosotros

Entre mares reflexivos. El director James Marsh (‘Man on Wire’, ’La Teoría del Todo’) regresa al drama biográfico para contar la historia de Donald Crowhurst, un hombre que decidió dar la vuelta al mundo en vela en la Golden Globe Race para ganar y sanear la economía familiar.

Aparentemente, la historia no inspira mucho entusiasmo ni emoción. Más bien parece que el desarrollo del film será convencional con típicos momentos dramáticos para que el espectador empatice con la historia. Marsh no se aleja de esta concepción, pero el enfoque personal que da es lo que eleva esta película. Lo que parecía ser un aburrimiento y espeso argumento en seguida se hace interesante y obliga al público a seguir la aventura de Crowhurst y a descubrir su personaje.

Colin Firth es gran protagonista del film que dota su papel de alma, energía y credibilidad, sobre todo, en los instantes más reflexivos de la cinta. Si algo muy bueno tiene esta historia es que se le puede sacar mucho jugo para pensar sobre el compromiso, la culpa, la piedad, las responsabilidades, la mentira y la toma de decisiones. Y lo borda en este aspecto. Se convierte en una película de autor que hará pensar a todos que la vean. Además, habla sobre las consecuencias que conlleva querer el éxito u obtener un imposible objetivo.

Pese a tener ciertas convencionalidades y, quizás, como drama no despierta mucho entusiasmo, lo mejor es el enfoque que le da Marsh y su equipo a esta historia que, personalmente, me era desconocida y, al terminar, tuve que meditar todos los valores que transmite. Es una película lenta y un tanto repetitiva, pero sus actuaciones, el guión y lo que plantea hacen que se deba tener presente.

Lo bueno: la parte final y lo que contiene.

Lo malo: como drama no sorprende y puede que le falte algo de emoción.

Nota: 7/10

Distribuida por Vértice Cine
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Blade Runner 2049

blade-runner-2049-posterTras obras maestras que parecen insuperables o difíciles de igualar, Villaneuve lo ha vuelto a hacer. Es complicado lograr que una película que ha marcado un antes y un después en la historia del cine, como es el caso de “Blade Runner”, no tenga nada (o casi nada) que envidiarle a esta propuesta de continuación. Y esto, ante tanto hype y ya fan declarado incondicional de la de 1982, es un verdadero triunfo para los tiempos que corren.

Villeneuve ha sabido hacer suyo el universo ya creado por Ridley Scott en 1982, regalando al espectador, de principio a fin, imágenes que pocos directores pueden llegar a crear: belleza visual es lo que más define al nuevo Blade Runner. Adaptar este universo al cine contemporáneo no es tarea difícil si detrás de la cámara se encuentra el creador de “La llegada”.

Su casting es de lo más acertado. Ryan Gosling sigue con su misma cara de siempre (qué le vamos a hacer) pero esta vez era necesaria el rostro carente de expresión. La gran sorpresa llega con Ana de Armas que hipnotiza al espectador y resulta ser toda una experiencia verla actuar. Otro de los aspectos a destacar es el sonido que Villeneuve integra en esta historia, convirtiéndose en un protagonista imprescindible y que supone un elemento ya característico en el cine de este director.

Tal vez no estemos ante una obra maestra debido a ciertos aspectos de la trama que podrían recordar a ciertas pinceladas de culebrón familiar. Aún así, esto no enturbia la película y “Blade Runner 2049″ logra ser uno de los must de estos últimos años.

¿Quién dijo que las secuelas son totalmente innecesarias? Equivocados se hallaban. Ojalá más directores con el talento de Villaneuve redescubriendo mundos del cine que todavía pueden ser explorados.

Lo bueno: La dirección, el espectáculo visual que supone y Ana de Armas.

Lo malo: Que alguien la deje escapar.

Nota: 9/10

Escrita por Gabriela Rubio

Distribuida por Sony Pictures España
Estreno en 402 cines