¡Qué viva la música! Y qué viva para siempre ya que con esta película amaremos este arte a más no poder con una historia convencional, pero desarrollada de la mejor manera. John Carney vuelve a sorprendernos con este filme lleno de instrumentos, ilusión, letras, canciones, sentimientos, lazos familiares, denúncia social y mucha pasión para luchar por lo que realmente quieres.
Esta vez, el director nos lleva una historia sobre un chico que decide crear un grupo de música rock-futurista para acercarse a una chica modelo por la cual ha caído enamorado. Hay que reconocer que tiene muchos momentos previsibles y el argumento es convencional, pero las subtramas de problemas familiares en una Dublin de los años 80 cuando los jóvenes zarpaban dirección Londres a buscar un futuro mejor da pie a nutrir su base para obligar al espectador a bailar con sus canciones, pero sobretodo, obliga a pensar en la sociedad del momento y, al mismo tiempo, criticarla. Además, el filme contiene un amor por los hermanos muy bonito y curioso y, el elemento más importante de todos es el ansia de querer hacer lo que más te gusta y dejarlo todo para conseguirlo.
Debo reconocer que salí de la sala del cine hipermotivado y con la sensación de haber visto una gran película -de las mejores del año-. Me obligó a bailar en medio de la sala, cantar sus temas durante días y no dejar de pensar en ella no solo por su energía sino por lo que realmente me quiere contar. Cada minuto que pasa te engancha más y cada canción que suena te gusta más como si degustaras una gustosa golosina durante una hora y media hasta que concluye y te quedas con ganas de mucho más.
Una delicia, una maravilla y una joya.
Nota: 9/10
Bombardeando Guernica. El director vasco Koldo Serra ha podido tirar adelante un proyecto arriesgado y delicado para llevar a la gran pantalla la representación del bombardeo de Guernica en abril de 1937.
La simpatía de Field. El director Michael Showalter coge a la gran actriz Sally Field para meterla en el papel de una mujer que se enamora de un chico joven que curiosamente trabaja con ella.
Esperar lo equivocado. Terence Davies adapta la novela de Grassic Gibbon a la gran pantalla ambientada en los albores de la Primera Guerra Mundial mezclando tragedia, amor y esperanza.
l enorme corazón de Fúsi. Dagur Kári dirige una película hecha a la medida -nunca mejor dicho- del personaje interpretado maravillosamente por Gunnar Jónsson.