Un ‘rehén’ adinerado. La gran actriz y mejorable directora, Jodie Foster nos presenta un ‘thriller’ sobre un secuestro a un famoso de la televisión y con mucho dinero de por medio.
George Clooney encarna al famoso adinerado que es tomado como rehén por Jack O’Connell. Ambos actúan muy bien y de forma creíble destacando a O’Connell porque, a veces, llega a poner los pelos de punta y se come a Clooney. Julia Roberts también forma parte del reparto actuando bien y cómoda en su papel sin lucirse.
A parte de todo esto, la película quiere ser un ‘thriller’ y poner nervioso al público así como llegar a criticar el mundo del dinero y la bolsa. Lo único que consigue es tener pegado al espectador en su silla sin aburrirse. Por desgracia, la cinta carece de suspense e intriga, tiene algunos errores y tiene momentos típicos en filmes de secuestros. No obstante, sí tiene detalles curiosos para pensar y hay instantes que roza la comedia absurda, pero podría ser mucho mejor sin llegar a lo que se propone.
Es una buena película que entretiene y tiene alguna crítica -sin incidir mucho-, pero cuesta ponerse en la situación que se vive debido a la poca conexión que tiene.
Nota: 7/10
Problema de frentes. El director estonio, Elmo Nüganen muestra la visión de los soldados estonios durante la Segunda Guerra Mundial optando para enfocarse en dos frentes: el alemán y el soviético.
Demoledor Gyllenhaal. El actor principal, Jake Gyllenhaal tiene poco reconocimiento en los premios y cada vez se está haciendo más grande como actor por interpretaciones como ésta.
l Linklater de los 80. El director nos sumerge en la década de los 80 con un grupo de jóvenes jugadores de béisbol apunto de entrar en la Universidad.
Un infierno muy frío. Película de lobos, persecuciones, mucho frío, nieve y Liam Neeson.
Seamos psicópatas. Una de las mejores películas del cine dirigidas por Stanley Kubrick -como no- que pretende que nos pongamos en la piel de un psicópata y su grupo y nos dejemos llevar por su vida.