Kingsman: El Círculo Dorado

Ni el oro hace brillar a Kingsman. La segunda parte del servicio secreto más gamberro y elegante del momento vuelve con el mismo director y protagonistas ayudados por Channing Tatum, Jeff Bridges y Halle Berry. Todos deberán hacer frente a la malvada Julianne Moore quien recoge el relevo de Valentine y pretende drogar a todo el mundo, destruyendo Kingsman del mapa.

Esta segunda entrega no tiene nada nuevo ni sorprendente en comparación con la primera. Aquella era original, con algunas escenas de acción para enmarcar, una historia curiosa y muy bien hilvanada y una excelente alternativa al cine de espías. La de ahora es una repetición de la misma fórmula que les funcionó, pero mal ejecutada pues el argumento no deja de ser convencional y enrevesado, es innecesariamente larga, no hay equilibrio con los nuevos personajes y tiene elementos incoherentes e irreales.

Lo único que se podría salvar de esta segunda parte es su acción, que sigue siendo trepidante y muy bien conjuntada con la cámara, y la banda sonora repleta de música rock perfectamente fusionada con las escenas. A ‘El Círculo Dorado’ le repercute todo el peso de la primera y afirma que “segundas partes nunca fueron buenas”.

Lo bueno: alguna secuencia de acción brutal.

Lo malo: desaprovechar el papel de Jeff Bridges y tener la sensación de querer ver algo diferente.

Nota: 6/10

Distribuida por 20th Century Fox
Estreno en 348 cines
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Eddie el Águila

Eddie_el_guilaTípica y emotiva. El director no se corta con los momentos típicos y los elementos tópicos cuando quiere llevar al cine la historia de Michael Edwards, el más famoso saltador de esquí en la historia británica.

Tiene un comienzo muy rápido y enseguida nos encontramos con Taron Egerton interpretando a Eddie perfectamente saltando y cayendo constantemente. El objetivo del director es hacer un biopic con la divertida pareja Egerton-Jackman y moralizar con la típica reflexión de “no te rindas pese a que te digan que no puedes hacer nada”. No obstante, puede llegar a tener otro objetivo y éste podría ser que el espectador conecte lo más rápido posible con las emociones del protagonista y sufra con él hasta el final.

Un final épico y exagerado que te obliga a aplaudir por todos lo nervios que has pasado a lo largo de la última media hora. Complace al público, es ligera y mantiene un “buen rollo” que se agradece con tantos tópicos y momentos habituales.

Nota: 7/10