El ejemplo de Fatima. Philippe Faucon adapta las obras de Fatima Elayoubi «Prière à la Lune y «Enfin, je peux marcher seule». Una historia de una madre soltera que debe sacar adelante a sus hijas en Francia sin conocer prácticamente el idioma.
A medida que se desarrolla el filme sin banda sonora y con un diálogo adecuado vemos los símbolos de la integración a una nueva sociedad muy diferente con el vivo objetivo de Fatima: sus hijas. Todo el reparto trabaja correctamente, pero le falta credibilidad en alguna escena y puede llegar a ser demasiado plana. No obstante, evoluciona y hace pensar al espectador con algunos mensajes emotivos dignos de reflexionar. Tiene momentos interesantes y curiosos como la propia evolución de Fatima en el idioma o sus relaciones sociales. La trama del esfuerzo de su hija estudiosa puede dar mucho de si terminando ésta emocionando.
La carta que escribe Fatima es la joya de la película que, gracias a ella podemos saber que el dolor no siempre es físico.
Nota: 7/10
«Je parle au nom de toutes les Fatimas qui travaillent dans l’ombre, seules, loin de leurs familles et se contentent de pleurer dans leur cœur»
Evolución. El filme dirigido por Jia Zhang Ke narra la historia de tres amigos centrándose en Tao -la chica- quien tendrá que decidir con quien quedarse de los dos hombres. A primera instancia puede parecer un argumento visto y típico, pero tal y como está contado es original.
l enorme corazón de Fúsi. Dagur Kári dirige una película hecha a la medida -nunca mejor dicho- del personaje interpretado maravillosamente por Gunnar Jónsson.
Guerra y huida. Christian Carion dirige su cuarta película centrándose en una historia de la Segunda Guerra Mundial contada por sus padres y llevada al cine con su toque personal de la mejor manera. 
Descerebradamente increíble. Damián Szifrón crea una película brutalmente fascinante. Seis historias en las que cada una se desarrolla por separado y tiene un argumento diferente.