El tiburón de Collet-Serra. No encontraréis el mismo tiburón de Spielberg sino el recuerdo de éste y el de Jaume Collet-Serra, un director polifacético que sabe manejar cada situación con habilidad.
Antes de ver la película y habiendo visto el trailer ya sabes lo que te vas a encontrar: intriga, nervios, un tiburón grande, muertes, una protagonista patosa y mucha supervivencia. Pues no falta nada de todo esto. Gracias a la buena y muy creíble interpretación de Blake Lively y la banda sonora inquieta e intensa harán pasar muchos nervios e intriga al espectador buscando al tiburón y pensar en qué es capaz de hacer.
Mantiene un buen suspense en todo el metraje para estar conectado desde un principio y muestra un buen ejemplo de supervivencia pese a ser muy obvio. Personalmente, el punto negativo es la cámara que en muchas ocasiones busca los planos del cuerpo de la actriz para demostrar que es bella cuando ya lo vemos desde un principio. Tiene algún error, se puede llegar a pensar que lo que hace es imposible -pero lo hace- y es muy previsible y típica en este género.
Una aventura marina buena y correcta que nos hará picar el anzuelo para sufrir con la protagonista y recordar a ‘Tiburón’ -y empezar bien el verano-.
Un ‘rehén’ adinerado. La gran actriz y mejorable directora, Jodie Foster nos presenta un ‘thriller’ sobre un secuestro a un famoso de la televisión y con mucho dinero de por medio.
El primer Tarantino. La ópera prima del gran director, Quentin Tarantino, muestra la línea que seguirán sus próximas películas la cual hemos podido comprobar que, con los años, ha añadido mucha más sangre.
Una redención despiadada, pero mejorable. La tercera entrega del Departamento Q cambia de director sin conseguir llegar al nivel de la segunda y estando al mismo que la primera. 
Misericordia escandinava. Primera película para abrir casos policiales escandinavos de la mano de Mikkel Norgaard.