El americano Eastwood. El mítico actor y director del cine dirigió una historia sencilla que requiere credibilidad en todo momento para dejarte envolver. Y así es.
Esta película cuenta con una de las mejores interpretaciones de Clint Eastwood con un diálogo soberbio -alguna frase memorable- y más que adecuado para el filme -crea tensión y diversión cuando es debido-. Es graciosa y seria a la vez mezclando ambos elementos que te obligan a estar petrificado escuchando. Además, los primeros minutos -el entierro- retrata a la sociedad para que entres en contexto y lo mantiene hasta el final que invita a una reflexión de amistad (Coreanos-Americano). No obstante, tiene algunas actuaciones poco creíbles y el final es bastante previsible así como también algunas escenas.
Aun así, forma parte de las grandes cintas de Eastwood y del cine que ya ha pasado a la historia y dejado huella en la memoria. Más que notable.
Nota: 8’5/10
Dos tipos increíbles. Shane Black dirige una comedia inteligente y creíble gracias a sus dos protagonistas Russell Crowe y Ryan Gosling. Ambos están perfectos en sus papeles y te los crees fácilmente.
Persiguiendo el miedo. Con esta película te sentirás perseguido durante 100 minutos sin parar. El director juega constantemente con el público obligándole a mirar detrás de las personas o intuyendo cuando saldrá el próximo individuo misterioso.
La alfombra del Nota. La película de culto de los hermanos Coen -dirigida por Joel Coen- es absurdamente divertida.
Acción espectacular. Los hermanos Russo nos traen una de las mejores cintas del genero después de dirigir la aclamada predecesora. Aunque es una película solida por su cuenta, se recomienda verse el resto de la filmes del Universo Cinematográfico de Marvel para poder seguir el desarrollo personal de cada personaje a través de la saga y sentir el impacto emocional de ‘Capitán America: Civil War’.
El naufragio de Tom Hanks. Robert Zemeckis crea una historia apasionante sobre un naufragio protagonizado por Tom Hanks.