Hello, My Name Is Doris

hello_my_name_is_doris-166560411-largeLa simpatía de Field. El director Michael Showalter coge a la gran actriz Sally Field para meterla en el papel de una mujer que se enamora de un chico joven que curiosamente trabaja con ella.

Sin ninguna duda, Field está perfecta como mujer encantadora que ve truncada su rutina por un chico y que intenta rejuvenecerse constantemente. El argumento en sí es típico y ya visto en pantalla -algún elemento de ‘Gran Torino’-, pero el toque de la actuación de la protagonista hace que sea un agradable viaje por su vida con algunos momentos previsibles y un final que deja mucho que desear.

Contiene mensajes que pretende transmitir como el hecho de cambiar su vida de golpe para olvidar las penas, pero algunos se quedan en nada. Una película entretenida, simpática y bonita de ver.

Nota: 6/10

Todos Queremos Algo

Eeverybody_wants_some-175823355-largel Linklater de los 80. El director nos sumerge en la década de los 80 con un grupo de jóvenes jugadores de béisbol apunto de entrar en la Universidad.

Con esta base nos va llevando por su día a día resumido en: sexo, juegos, fiesta y alcohol. Sin embargo, todo esto puede ser representado de muchas maneras y el director lo hace a la perfección con una banda sonora animada y adecuada.

Tiene un tono simpático, divertido, reflexivo y con una sonrisa desde que empieza hasta que termina. Mantiene algunos tópicos de este género -la típica relación de pareja- y algunos momentos previsibles, pero no deja de ser un viaje por la convivencia de un grupo de jóvenes muy creíbles en sus papeles y con mucha química entre ellos.

Linklater ambienta la película a los 80, pero no hay que buscar una representación de la sociedad de la época sino formar parte del grupo y divertirte con cierto tono nostálgico -y autobiográfico, según el director-.

Nota: 7’5/10

Eddie el Águila

Eddie_el_guilaTípica y emotiva. El director no se corta con los momentos típicos y los elementos tópicos cuando quiere llevar al cine la historia de Michael Edwards, el más famoso saltador de esquí en la historia británica.

Tiene un comienzo muy rápido y enseguida nos encontramos con Taron Egerton interpretando a Eddie perfectamente saltando y cayendo constantemente. El objetivo del director es hacer un biopic con la divertida pareja Egerton-Jackman y moralizar con la típica reflexión de “no te rindas pese a que te digan que no puedes hacer nada”. No obstante, puede llegar a tener otro objetivo y éste podría ser que el espectador conecte lo más rápido posible con las emociones del protagonista y sufra con él hasta el final.

Un final épico y exagerado que te obliga a aplaudir por todos lo nervios que has pasado a lo largo de la última media hora. Complace al público, es ligera y mantiene un “buen rollo” que se agradece con tantos tópicos y momentos habituales.

Nota: 7/10

Dos Buenos Tipos

the_nice_guys-516760362-largeDos tipos increíbles. Shane Black dirige una comedia inteligente y creíble gracias a sus dos protagonistas Russell Crowe y Ryan Gosling. Ambos están perfectos en sus papeles y te los crees fácilmente.
Están a la altura de un argumento complejo -en ocasiones disperso- que se entrelaza con una crítica la sociedad, acción y risas. Es fácil reír porque no ríes por no llorar sino porque realmente lo que estás viendo hace gracia.
A veces es estúpida, pero otras es inteligente y no la típica comedia tonta y sin gracia. Tiene errores, pero contados ya que los elementos que la componen están cuidados. Destacar el diálogo: soberbio e idóneo para filmes así.
Crowe, Gosling y Black forman un trío gracioso para presentar una posible sucesora de «Resacón en las Vegas» aunque, según mi parecer, «Dos Buenos Tipos» es mejor.
Nota: 8/10

El Gran Lebowski

the_big_lebowskiLa alfombra del Nota. La película de culto de los hermanos Coen -dirigida por Joel Coen- es absurdamente divertida.

Jeff Bridges y John Goodman presentan una comedia muy negra con una trama principal que se divide en muchas otras. Cada una parece haberse sacado de la propia imaginación del protagonista cuando fuma marihuana. Tiene escenas memorables -la de Jesus Quintana- y un dialogo correcto y, en ocasiones, soberbio.

La representación de un vago, pobre y pacifico es excelente que, mediante la búsqueda de su alfombra, nos invita a un viaje por sus confusiones, borracheras y sueños. Además, Goodman es la viva imagen de un ex soldado enviado a Vietnam -lo recuerda siempre y siempre es divertidísimo- que, como argumento de fondo, se puede enlazar con el conflicto de Saddam Hussein.

En todo caso, los Coen consiguen hacer una película divertida que se ha hecho un icono en la sociedad y logran un hilo argumental complejo perfectamente solucionado -a veces disperso- con algunos símbolos simpáticos.

Nota: 7’5/10

¡Ave, César!

avecesarEl Hollywood de los Coen. Los hermanos guionistas y directores crean una sátira y crítica del Hollywood de los años 50.

Un montaje variado con diversas situaciones y escenarios de grabación que se adentran dentro del cine al espectador. Sin embargo, no deja de ser una comedia sin gracia la cual quiere enseñar mediante situaciones que se van perdiendo en sus argumentos independientes sin llegar a nada.

Un buen reparto muy esporádico con algunas escenas que valen mucho la pena -el musical de Channing Tatum- y un ritmo correcto. Entretiene, pero no hace gracia y te esperas un diálogo a la altura de los Coen pero pasa desapercibido.

Una «coenizada» irregular, fría e indiferente.

Nota 5’5/10