Western

Emulando el ‘western’ en el este. La directora alemana Valeska Grisebach estrena en España una película pequeña muy recomendable interpretada por actores no profesionales y que va creciendo a medida que se digiere.

La historia que nos cuenta se centra en un obrero alemán que trabaja con sus compañeros en una obra en la frontera de Bulgaria y Grecia. Habrá un día que empezará a relacionarse con un pueblo búlgaro y eso le llevará rivalidades con sus compañeros alemanes. Con este argumento, la directora y guionista quiere emular la idea principal del género ‘western’ con el personaje del forastero, pero en el este de Europa donde todavía hay ciertos prejuicios a los “venidos de fuera”.

La película tiene un metraje de 100 minutos que no pasan muy rápido porque el alma del argumento se va cociendo poco a poco, muy lentamente. Se aprovecha de los paisajes de la zona para hacer una espléndida escenografía y le da mucha importancia a las miradas y gestos. De hecho, el aspecto más importante del film es mostrar cómo se intentan hacer entender entre alemanes y búlgaros, dándole importancia al lenguaje no verbal. Una vez más existe una película que quiere afirmar esa frase de “hablando la gente se entiende” y con la violencia no soluciona nada.

Con esto, ‘Western’ es un inteligente drama que desarrolla un argumento complejo con elegancia y sin carencias que, por momentos recuerda a ‘Chevalier’ y, una vez lo visualizas, va creciendo dentro de tí una sensación de haber visto cine independiente de calidad. De las imprescindibles del 2018.

Lo bueno: el desarrollo emocional del protagonista.

Lo malo: que pase desapercibido o sea para un público muy reducido.

Nota: 8/10

Distribuida por La Aventura Audiovisual
Estreno en 12 cines

El Repostero de Berlín

Un pastel amargo y mal acabado. El director israelí Ofir Raul Graizer se estrena en el mundo del cine con una ópera prima sobre el romance entre dos hombres, uno de Berlín y otro de Jerusalén, que se complicará cuando el de Israel muera.

Con esta premisa argumental nos encontramos con una película de 104 minutos que, en momentos concretos, se hace muy pesada y larga. Además, a nivel argumental tiene algunas carencias y un “flasback” totalmente innecesario. El metraje se alarga para mostrar secuencias entre los dos hombres, pero solo sirve para darle más dramatismo.

A parte de este problema argumental tiene uno de peor y es que no sabe como acabar el film. Como espectador, nos entras en la trama hasta pasados unos minutos que es cuando se hace interesante, pero su epílogo es muy mediocre. Da la sensación de que no sabe como terminar la historia y su conclusión final es poco creíble y estúpida.

Aun así, es una inteligente idea la del director y guionista tratar el tema de la homosexualidad con un personaje repostero, ya que le da mucho juego en su estancia en Jerusalén. Es ahí cuando la cinta coge fuerza y nos demuestra que el actor y la actriz principal saben interpretar muy bien, con una clara crítica a la tradición religiosa hebrea.

Lo bueno: los personajes de Thomas y Anat.

Lo malo: tener la sensación que todo va a la deriva, sin rumbo.

Nota: 6/10

Distribuida por Karma Films
Estreno en 35 cines

Los Cuatrocientos Golpes

El gran golpe de la falta de amor. En 1960 llegaba a España la primera película de François Truffaut, uno de los máximos exponentes de la “nouvelle vague” francesa. En ella nos cuenta la vida de un niño con problemas en la escuela y en casa que irán degradándolo emocionalmente.

Antes de nada, la película nos enseña la educación de la época en Francia y la intransigencia de los profesores. A partir de aquí, Antoine Doinel (el chico) se convierte en el tempo del film y nos va trasladando en sus espacios: su casa, la escuela y la calle. En todos ellos, el director nos enseña esos golpes a que se refiere el título que va recibiendo el niño, ya sea comentarios ofensivos de su madre o profesor y, muestra que en la calle es el momento en que es libre y puede estar con su amigo.

Todo el argumento está construido con una naturalidad y credibilidad excelente que ayudan al espectador a empatizar con el personaje y a preguntarnos qué haríamos nosotros si estuviéramos en su situación. Personalmente, creo que Truffaut logra su objetivo con la película y cuenta magníficamente una historia dura con momentos divertidos sobre lo dura que es la vida, reflejado en un niño inocente que se va pervirtiendo.

‘Los 400 Golpes’ de François Truffaut ha pasado a ser una de las obras imprescindibles de la historia del cine y no merece más menciones a parte. La historia está bien explicada, crea debate y el tema puede llegar a ser muy actual.

Más información de la película aquí.

Salyut-7

Un nuevo logro ruso. Cuando en 1985 la nave soviética Salyut-7 se convirtió en una amenaza espacial y todo parecía que la Unión Soviética demostraría no ser capaz de afrontar la situación, llegaron dos cosmonautas para solucionarlo.

Este es el argumento principal de la película que firma el director ruso Klim Shipenko que, desde el minuto 1, nos adentra en una aventura espacial que recuerda a la maravillosa ‘Gravity’ de Alfonso Cuarón. Durante 119 minutos estamos entre el espacio y la tierra para contarnos el rescate de la nave soviética.

Entre lo terrenal y lo espacial se mueve la historia que nos presenta unos personajes bien definidos en un contexto de Guerra Fría. Quizás, en el aspecto terrenal es donde la película falla más porque le da toques convencionales de dramatismo que, con una música épica, ensalzan los momentos emotivos. Por lo que se refiere al espacio es excelente porque tenemos tensión, ciencia, credibilidad y puro entretenimiento. Sucede el típico fallo del ruido en el espacio, pero no minusvalora la obra de Shipenko.

Por lo tanto, ‘Salyut-7’ demuestra que el cine ruso también es capaz de contar historias heroicas de sus personajes históricos y estar a la altura de las producciones estadounidenses como ‘Apolo 13’ o ‘Space cowboys’. Un logro espacial y cinematográfico ruso.

Lo bueno: la capacidad de inmersión espacial.

Lo malo: el nudo de la historia se puede hacer eterno.

Nota: 8/10

Distribuida por A Contracorriente Films

Borg/McEnroe

El prudente contra el insensato. En 1980 se celebró la edición 94 de la final del Campeonato de Wimbledon en Inglaterra en la que se enfrentaron Björn Borg y John McEnroe. Este hecho es el que retrata este drama deportivo dirigido por el danés Janus Metz Pedersen.

El director explica esta historia basada en hechos reales con una estructura argumental simple: empieza relatando la vida de los dos personajes hasta que culmina en el partido final. A lo largo del relato, no solo trata de retratar convencionalmente los dos deportistas si no que le añade debates deportivos (con el carácter de McEnroe) o periodístico (el periodismo polémico) que le da un toque especial para salir de lo normal en dramas así.

Shia Labeouf y Sverrir Gudnason son los encargados de encarnar las vidas de cada tenista y ambos los interpretan de manera creíble y adecuada. Sin embargo, el que merece mención a parte es Labeouf quien tiene que mostrar un carácter antideportivo, nervioso, maleducado y grosero a lo largo del film. Asimismo, otro tema relevante es la tensión que se va creando en el relato de sus vidas que termina con el partido de la final, momento más emocionante de la película.

Por lo tanto, el drama/biopic que construye Janus Metz es convencional y no se coloca como de los mejores sobre deporte aunque a lo mejor sí dentro de las películas sobre tenis. Transmite valores deportivos, debates interesantes, esta bien actuado y tiene tintes de thriller deportivo.

Lo bueno: Shia Labeouf y el montaje del partido final.

Lo malo: el desequilibrio en interés entre las dos partes.

Nota: 6’5/10

Distribuida por A Contracorriente Films
Estreno en 117 cines

Lean On Pete

Trágica y esperanzadora adolescencia. El director Andrew Haigh vuelve al cine con un nuevo drama duro de digerir sobre la vida de un adolescente que deberá hacerse cargo de su vida, iniciando así un viaje con un caballo para encontrar a su tía.

Con este argumento, el director nos adentra en una historia intimista sobre el personaje principal interpretado magistralmente por Charlie Plummer. La excelente fotografía y el hilo conductor del drama coloca al espectador en la piel del adolescente y no lo suelta hasta pasados 121 minutos. Mientras, nos regala momentos duros, trágicos y, otros de esperanza y diversión, haciendo un retrato brillante y reflexivo de la psicología del chaval.

En un paisaje propio de un western, viajamos por las estepas rurales de Norteamérica y, observamos y vivimos los momentos que debe pasar el chico para conseguir su objetivo: ir a casa de su tía. Es por eso que no deja de ser un argumento de “luchar y esforzarse para conseguir el objetivo”, pero el logro del film es la manera cómo trata y explica el director los sucesos.

‘Lean on Pete’ es un drama intimista, natural y cautivador que nos muestra la crudeza de la adolescencia del protagonista y que, como espectador, sentimos su impotencia y soledad y, hace que nos preocupemos por él. Sin duda, una historia que encoge el corazón y provoca un torbellino de sensaciones.

Lo bueno: Charlie Plummer, el cambio de registro de Travis Fimmel, el trato de la historia sin caer en sensiblerías.

Lo malo: esos 121 minutos pueden hacerse largos y pesados para alguien que no le guste este tipo de cine menos convencional y más poético.

Nota: 8/10

Distribuida por Diamond Films España
Estreno en 24 cines