Joker

‘Joker’ es un viaje por la psique de un personaje maltratado por el sistema, que tiene todos los componentes para ser una obra perfecta (y maestra) con un Joaquin Phoenix superlativo que, toda ella, inquieta, perturba e impresiona.

Título original: Joker
Dirección: Todd Phillips (Resacón)
Guion: Todd Phillips, Scott Silver
Fotografía: Lawrence Sher
Música: Hildur Guðnadóttir
Reparto: Joaquin Phoenix, Robert De Niro, Frances Conroy, Zazie Beetz, Brett Cullen, Dante Pereira-Olson, Douglas Hodge, Jolie Chan, …
Fecha de estreno: 04/10/2019
País: Estados Unidos. Duración: 118′. Género: Thriller.
Distribución: Warner Bros. Pictures. Cines: 369. Tráiler.

Sinopsis: explica la historia de Arthur Fleck, un hombre ignorado por la sociedad, cuya motivación en la vida es hacer reír, pero una serie de trágicos acontecimientos le llevarán a ver el mundo de otra forma.

Tres años hemos tenido que esperar para que Todd Phillips volviera al cine después de Juego de Armas. Tres años hemos tenido que esperar para volver a ver el villano por excelencia de DC Comics en el cine desde Escuadrón Suicida (interpretado por Jared Leto). Por suerte, hemos tenido que esperar muy poco para volver a ver a Joaquin Phoenix en la gran pantalla (protagonista en Los Hermanos Sisters). Y, esta vez es especial porque Phoenix hace la mejor o de las mejores interpretaciones de su carrera después de más de cincuenta proyectos. Además, nadie se pensaba que Todd Phillips, director de la famosa saga Resacón en Las Vegas, pudiera hacer esta película seria y dramática después del listón tan alto que dejó el fallecido Heath Ledger en El Caballero Oscuro.

El ya conocido “Joker de Todd Phillips” o “Joker de Joaquin Phoenix” obliga al espectador a entrar en la psique del personaje, un hombre maltratado por el sistema que lo que quiere es hacer reír como payaso, pero que la indecencia e hipocresía que gobierna Gotham City lo trastorna cada día. El espectador debe saber que esta película tiene un ritmo lento, de cocción lenta, con algunos momentos de violencia, muy controlados, y una estética oscura, gris y depresiva. No sería extraño acabar con una sensación de tristeza, impotencia y abatimiento.

La estética del film recuerda, inevitablemente, a Taxi Driver y la representación del personaje por parte de Joaquin Phoenix recuerda a Christian Bale en El Maquinista. No obstante, este Joker será recordado durante muchos años y puede ser que el adjetivo “insuperable” para Ledger haya quedado inhabilitado. Es así porque todo en el film funciona: el guion y los diálogos (magistral), las interpretaciones (todas excelentes), el ritmo (lento pero correcto), la banda sonora (extraordinaria, a manos de Hildur Guðnadóttir), la dirección artística, el carácter reflexivo (sobre todo, sobre los movimientos sociales y el poder político), la empatización con el personaje (te sientes como Joker) y las sensaciones que transmite (pena, amargura, indignación, rabia).

Este Joker tiene todos los números para convertirse en obra maestra. Se debe indicar que durante una hora y media, el espectador está siguiendo al villano pero, a la vez, se está corrompiendo moralmente como el mismo Joker hasta que te das cuenta de que ha jugado contigo (gran labor de guion y montaje). Los últimos 30 minutos son un no parar, con un ritmo trepidante, lleno de sensaciones y emociones que elevan el film a un nivel tan alto que acaba estallando en su conclusión.

Lo bueno: todo, realmente todo.
Lo malo: que su ritmo lento desconecte al espectador.

Nota: 9/10

Deadpool 2

Menos frescura, mejor historia. Hace dos años, Ryan Reynolds revolucionó –en cierto modo- el cine de superhéroes con Deadpool, la primera película del subgénero recomendada para mayores de 18 años que hacía del humor gamberro y la violencia descarnada sus señas de identidad. También era la redención particular del actor canadiense con la vorágine del cine superheroico tras el desastre de Linterna verde y su participación en la paupérrima X-Men Orígenes: Lobezno, donde precisamente interpretaba a Wade Wilson, el alter ego de Deadpool. En definitiva, Deadpool 2, tras el éxito de la primera entrega, era cuestión de tiempo. ¿El problema? Sucumbir la enfermedad de las secuelas y perder su frescura en pos de mayor presupuesto y conocimiento por parte del público general.

¿Resultado? Sí, la propuesta no tiene la misma frescura, pero su capacidad para el humor referencial sigue intacta, quizás mejor, y la historia central –así como el villano- son mucho más interesantes y más libres en tanto que no depende de presentación de personaje en un film inaugural de franquicia. El cambio de director, con David Leitch (John Wick, Atómica) al frente, se nota en unas set pieces mucho más elaboradas y mejor ejecutadas: desde ese prólogo por varias ciudades hasta el alucinante –y desternillante- salto en paracaídas al iniciar la misión. La inclusión de Cable (enorme Josh Brolin) es tan esperado por los fans de Marvel (lo echaban de menos en entregas de X-Men) como de recibo para los neófitos, porque es un gran personaje y aporta dinamismo al relato (el enfrentamiento entre Deadpool y Cable es antológico).

Deadpool ironiza al inicio –romper la cuarta pared es otro de los muchos aciertos humorísticos de esta saga- acerca de si la película es familiar o no. Lo que está claro es que es un canto a la relación fraternal entre un conjunto de superhéroes desencantados de la vida e incomprendidos por el sistema. En buena parte, la propia película también lo es: navega a contracorriente en el vasto océano del cine de superhéroes canónico de Marvel Studios y DC-Warner. Una consonancia extracinematográfica que arropa todo el juego meta de la película: desde bromas con el equipo creativo (al propio director incluido), al estudio (20th FOX) con constantes dardos a la franquicia X-Men, pasando por toda clase de referencias a la cultura popular como Star Wars, los universos cinematográficos rivales o temas más espinosos como el conflicto racial en E.E.U.U. o la pederastia en centros docentes. Entre todas ellas, servidor tuvo especial predilección con un gag a colación de la –brillante- serie Community, solo apreciable para espectadores de la misma.

Por encima de todo ello, lo mejor es la capacidad autocrítica de Ryan Reynolds. En un ejercicio de auto exorcismo se ríe de su condición de chico modelo como star hollywoodiense y de sus fracasos artísticos. Su interpretación es excelente, siempre ha sido un intérprete de corto alcance, pero como Deadpool ha encontrado un registro idóneo a sus limitaciones. Deadpool 2 no es nada novedosa, está sujeta al encorsetamiento del género, pese al humor negro y su explícita violencia, y se antoja como rutinaria en un engranaje en el que ya es difícil sorprender.

Nota: 7/10

Escrita por Alain Garrido

Distribuida por 20th Century Fox
Estreno en 388 cines