No te preocupes, no llegará lejos a pie

No te preocupes, Phoenix sigue siendo de los mejores. Gus van Sant, director de “El Indomable Will Hunting” y, también, el del ‘remake’ de “Psicosis” regresa al cine después de dirigir una película que no se estrenó en España (“El Bosque de los Sueños”).

Esta película, de un título difícil de recordar y nombrar, es la adaptación de las memorias del dibujante John Callahan que, en los años 70 sufrió un accidente de coche y quedó paralítico. Para superarlo, empezó a dibujar y asistió a terapias de grupo. Es aquí cuando entra Gus van Sant para llevar a cabo un drama intenso que proporciona un revoltijo de emociones al espectador sin defraudar.

Entre dibujos y situaciones convencionales de un biopic, encontramos una de las mejores interpretaciones del año y de la carrera de Joaquin Phoenix quien lleva la batuta todo el metraje. El actor es el encargado de transmitir todos los sentimientos al público y hacer creíble la historia por lo que la película es cien por cien él. Asimismo, Jonah Hill regala una actuación muy natural y dramática, Jack Black es difícil verlo en este género, pero no defrauda y Rooney Mara está genial lo poco que aparece. A nivel argumental, desarrolla bien su historia aunque, personalmente, me costó entrar.

A todo esto, Gus Van Sant sabe explicar la vida de John Callahan gracias a la maestría actoral de todo su reparto. Todos ellos son los responsables que un drama, aparentemente, poco original empatice con el espectador, le transmita sensaciones y reflexiones, tenga un montaje perfecto con los dibujos y un tono bienintencionado.

Lo mejor: Joaquin Phoenix.

Lo malo: algunos momentos de las terapias en grupo se hacen insoportables.

Nota: 7/10

Distribuida por Diamond Films
Estreno en 41 cines
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En realidad, nunca estuviste aquí

La crudeza del autocontrol. La película de Lynne Ramsay cuenta la historia de Joe, un antiguo marine de guerra, que trabaja salvando mujeres y niñas de posibles violaciones hasta que se verá involucrado en una trama más compleja de lo normal.

Un argumento original y una historia realmente interesante son dos aspectos que definen este thriller que, no solo quiere mostrar la imagen de un tipo solitario que hace encargos fuera de lo normal, sino de la crudeza o dificultad que supone el autocontrol en uno mismo. Está magníficamente interpretada por Joaquin Phoenix que, por momentos, recuerda a Travis Bickle de “Taxi Driver” y estupendamente dirigida, destacando su puesta en escena, meticulosa y detallista. Sin embargo -y debo hacer un gran ‘pero’-, la película se queda corta en la transmisión de su mensaje, es decir, quiere contar algo, pero no logra, a mi parecer, ir más allá del tema que trata.

Personalmente, vi el film con grandes expectativas y, debo reconocer su eficacia técnica y actoral, pero su ritmo pausado hizo que desconectara de la historia y terminase pensando: ¿qué me ha querido contar? ¿Me ha contado algo?. Entiendo su valor propio de un thriller y la mirada vacía que presenta, pero como drama no me convence y como thriller me aburre.

Lo bueno: Joaquin Phoenix.

Lo malo: la sensación de haber entrado en la película y no haber aprendido nada.

Nota: 5’5/10

Distribuida por Caramel Films