La simpatía de Field. El director Michael Showalter coge a la gran actriz Sally Field para meterla en el papel de una mujer que se enamora de un chico joven que curiosamente trabaja con ella.
Sin ninguna duda, Field está perfecta como mujer encantadora que ve truncada su rutina por un chico y que intenta rejuvenecerse constantemente. El argumento en sí es típico y ya visto en pantalla -algún elemento de ‘Gran Torino’-, pero el toque de la actuación de la protagonista hace que sea un agradable viaje por su vida con algunos momentos previsibles y un final que deja mucho que desear.
Contiene mensajes que pretende transmitir como el hecho de cambiar su vida de golpe para olvidar las penas, pero algunos se quedan en nada. Una película entretenida, simpática y bonita de ver.
Nota: 6/10
Drogas y jazz. Dos palabras que definieron -en parte- la vida de Miles Davis, un famoso músico de jazz y que gracias a su interesante vida motivó al actor y director Don Cheadle a filmar este biopic.
Esperar lo equivocado. Terence Davies adapta la novela de Grassic Gibbon a la gran pantalla ambientada en los albores de la Primera Guerra Mundial mezclando tragedia, amor y esperanza.
Una estocada al pasado. El director finlandés Klaus Härö vuelve a la gran pantalla con un drama ambientado en la Guerra Fría sobre esgrima en el cual los valores que prevalecen son la humanidad, relaciones sociales, el pasado y la ideología.
Problema de frentes. El director estonio, Elmo Nüganen muestra la visión de los soldados estonios durante la Segunda Guerra Mundial optando para enfocarse en dos frentes: el alemán y el soviético.
El ejemplo de Fatima. Philippe Faucon adapta las obras de Fatima Elayoubi «Prière à la Lune y «Enfin, je peux marcher seule». Una historia de una madre soltera que debe sacar adelante a sus hijas en Francia sin conocer prácticamente el idioma.