El ballet según Aronofsky. El director de grandes obras como ‘Réquiem for a dream’ estrenó esta película en 2010 para contar una historia sobre el ballet, el sufrimiento que supone, la rivalidad que provoca y la locura que puede comportar.
Perfectamente filmada con una fotografía hábil y una interpretación excelente de Natalie Portman -que no cambia de cara en ningún momento-, esta película transmite sensaciones de desesperación, nervios, intranquilidad, sufrimiento y, en pocas palabras, te abduce de tal manera que parece que estés bailando tu mismo. Además, tengo que reconocer que me engañó por completo. El filme va dejando caer motivos por los cuales piensas que te sorprenderá con un giro argumental y no es del todo así por lo que le gusta jugar con el espectador e intentar asombrar con algo original.
El tramo final de la película es excepcional, de un ritmo frenético y totalmente gozable al estilo de ‘Billy Elliot’ que deja un sabor medio amargo, medio agradable. La cinta va creciendo con el tiempo, pero el número final es tan increíble que la culminación de toda la mezcla que crea Aronofsky queda desproporcionada de sensaciones con el resto de filme así que podríamos decir que lo bueno de la película es solo la última media hora.
Pese a todo, es una creación inteligente, bien narrada y rodada con detalles curiosos y unas actuaciones correctas -destacar Portman y Cassel-.
El Jesucristo de McGregor. El actor escocés Ewan McGregor protagoniza esta película dirigida por Rodrigo García quienes nos transportan en una historia religiosa cuando Jesús tuvo un encuentro con el Diablo en medio del desierto.
A pitufar en família. En 1958 el dibujante belga “Peyo” creó unas criaturas azules que hicieron las delicias de los chicos de la época con sus cómics. Tan entrañables personajes saltaron a la televisión en serie de dibujos animados y varios han sido los intentos por llevarlos a la gran pantalla. Creo que esta última entrega es bastante fiel a los cómics. La mano del director Kelly Asbury se nota y el guión es un encanto de mano de Stacey Harman y Pamela Ribon.