Hereditary

La crítica “especializada” nos ha estado advirtiendo desde hace meses que, en pleno 2018, nos llegarían las llamadas a convertirse en “las mejores películas de terror del año”. Y parece que esto se ha convertido en una (¿mala?, ¿buena?) costumbre. El pasado mes de abril vino Un Lugar Tranquilo de John Krasinski, la cual nos proporcionó lo que prometía: una gran dosis de adrenalina al más puro estilo ‘survival horror’ A finales de junio fue el turno de Hereditary, la ópera prima del joven director Ari Aster que, al igual que el anterior film mencionado, vino acompañado de unas valoraciones más que positivas. Lamentablemente, para un servidor, no existe siquiera un mínimo destello de ese positivismo, en mi opinión, un tanto exacerbado.

El film arranca con un ritmo lento y reflexivo en el que se nos presenta a una familia compuesta por el matrimonio de Annie y Steve y sus dos hijos, Peter y Charlie, que acaban de perder a su abuela materna. A partir de aquí, la película se pierde durante hora y media en situaciones cotidianas irremediablemente monótonas cargadas de cierto simbolismo que cobrarán sentido en los minutos finales de la cinta.

Los principales inconvenientes de la obra residen en su desconexión en momentos clave del metraje y en ciertas incongruencias que, lo único que consiguen, es ampliar esa sensación inconexa que nos transmite su historia.

La película bebe mucho de clásicos del cine de género como La Semilla del Diablo (1968) o Amenaza en la Sombra (1973), reconocidas por el propia director. Y está muy bien, pero el problema es que Ari Aster no es Roman Polanski ni tampoco es Nicolas Roeg.

Si tuviera que salvar algo de este ‘barco’, sin duda alguna, sería Milly Shapiro. La joven (y debutante) actriz encargada de interpretar a la pequeña Charlie realiza una interpretación digna de aplauso. El resto del reparto, bastante discreto.

En resumidas cuentas, Hereditary es un cúmulo de percepciones vacías, pobre en su exposición argumental y falto de equilibrio narrativo.

Lo mejor: Milly Shapiro y la ambigüedad de su personaje.

Lo peor: el resto.

Nota: 3/10

Escrito por Fer Zaragoza

Distribuida por DeaPlaneta
Estreno en 258 cines
Anuncios

xXx: Reactivated

xxxreVuelven los Triple X. La misión creada por Augustus Gibbons ha vuelto a activarse para hacer saltar al espectador de la butaca y para que goce de un espectáculo visual repleto de explosiones, escenas de acción trepidante, violencia y, esta vez, muchas chicas.

D. J. Caruso es el encargado de dirigir este proyecto hecho solamente para entretener y pasar los minutos con las peripecias de Vin Diesel quien sigue estando en su salsa actuando como Xander Cage. Comparada con las otras dos películas de la saga, ésta es más surrealista porque contiene más momentos sin ningún tipo de credibilidad así como, también, algunos errores imperdonables.

Su objetivo es bien claro: entretener durante los 107 minutos con acción extrema y una música agotadora. Puede gustar a quien esté acostumbrado a ver este tipo de películas, pero podríamos decir que al cine no le hacía falta esta tercera parte. El único aspecto que me gustó fue ver a todos los personajes juntos -menos la presencia de Neymar Jr. que es prescindible y, en general, la historia hace aguas-, y, en pocas palabras, es como si juntaras ‘Los Mercenarios’ con ‘Fast and Furious’.

Lo bueno: una o dos escenas y alguna frase de humor.

Lo malo: el resto.

Recomendable para esas personas que les guste este género de acción sin ninguna intención de incidir en la mente del espectador.

Nota: 4/10

Sigue leyendo