Homosexualidad gitana. Arantxa Echevarría, directora de esta película, empieza su filmografía con un largometraje sobre la homosexualidad en la comunidad gitana, un tema arriesgado de explicar y ejecutar.
El argumento principal se centra en la vida de Lola, una joven de 16 años que se siente atraída por Carmen, la novia de un primo suyo. Con esta premisa, la película desarrolla la historia siempre con el personaje de Lola mostrando los ya conocidos estereotipos de la cultura gitana: la pedida de mano, los preparativos de una boda, el trabajo en el mercado, la escolarización, el elemento del ‘padre de familia’, entre otros.
Con todo esto expuesto, Echevarría quiere adentrar al espectador en la cultura gitana y, lo más importante, en cómo se siente la protagonista cuando sabe que la homosexualidad, tal como lo plantea el film, está mal visto. Y esto lo logra excelentemente gracias al guión y, sobre todo, al reparto que interpreta sus papeles maravillosamente. En especial, Rosy Rodriguez y Zaira Morales, dos actrices con futuro y en estado de gracia.
En mi opinión, la película se arriesga con un tema, quizás, todavía polémico ayudándose, por eso, de los estereotipos inevitables en este tipo de cintas. Asimismo, a nivel de ritmo es adecuada, ya que sus 103 minutos van pasando ágilmente y te va planteando cuestiones muy interesante para reflexionar. ‘Carmen y Lola’ expone sus ideas y las desarrolla bien aun sabiendo que se aventura en un terreno complicado.
Lo bueno: el personaje de Lola y la importancia de la madre.
Lo malo: puede parecer que deja mal a la comunidad gitana, pero no se debe buscar la polémica, sino pensar en lo que plantea.
Nota: 7/10
Distribuida por Super 8 Media

¿Cuáles son nuestras distancias? Esta es la pregunta que plantea y representa la segunda película dirigida por Elena Trapé que, personalmente, su reflexión es interesante, pero su ejecución decepciona.
A la deriva entre trampas y estafadores. El director de ‘Celda 211’ y ‘El Niño’ Daniel Monzón vuelve al cine cambiando el habitual registro. Esta vez quiere regalar al público una comedia refrescante y entretenida a bordo de un crucero Pullmantur. Cabe decir que Monzón ya hizo una incursión en el género con “El Robo Más Grande Jamás Contado” en 2002.
Belén Rueda es garantía cuando se trata del género de terror o suspense. En “El Pacto» lo vuelve a lograr: encandila al espectador y es uno de los mayores atractivos de este primer largo de David Victori, como ya lo hizo en películas como “El orfanato” o “El cuerpo” – que curiosamente también fueron óperas primas de sus respectivos directores-.
Viaje por la noche barcelonesa. La joven directora Sara Gutiérrez Galve empieza su filmografía con esta comedia dramática sobre el viaje de un chico por la noche barcelonesa en busca de la propietaria de una libreta que se encontró en la calle.