El Autor

Vivir, mirar y escuchar. Tres palabras que definen la película de Manuel Martín Cuenca, adaptación de la novela de Javier Cercas “El Móvil”. El argumento, perfectamente bien explicado, relata la vida de Álvaro, un hombre que decide escribir una novela, con  ciertas dificultades, sobre sus vecinos.

Esta simple trama, que podría quedarse en la monotonía y convencionalidad, nos adentra en una historia apasionante de mentiras, esfuerzo, amor por la literatura y dificultades, entre otros temas que, fácilmente, conquista al espectador. Javier Gutiérrez es el responsable de llevar el tempo de la película y lo hace magníficamente, y aún mejor cuando se junta con Antonio De La Torre, ambos creíbles en sus papeles.

Es un drama, con ingredientes de thriller, diferente, laberíntico y ambicioso que se aleja de lo típico, se hace interesantísimo durante casi dos horas, y hace sentir lo que busca, constantemente, el protagonista que es mirar y escuchar su alrededor para poder crear. Personalmente, me esperaba una película tranquila, sencilla y humilde, pero me hizo pasar unos 112 pendiente de todo, gozando de Javier Gutiérrez y amando esa literatura que tira adelante una idea y una novela.

Lo bueno: la bronca de Antonio De La Torre, Javier Gutiérrez y su trama.

Lo malo: que se espere un típico thriller trepidante o drama convencional.

Nota: 8/10

Distribuida por Filmax
Estreno en 121 cines
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1898: los últimos de Filipinas

1898El patriotismo español. En 1945, el director Antonio Román presentó la primera película sobre este episodio negro de la Historia de España y, 71 años después, Salvador Calvo vuelve a explicar ese momento desde un punto de vista antibelicista con una propaganda contraria a la de Román. Para ello, reúne a actores veteranos como Luis Tosar o Javier Gutiérrez con actores jóvenes cada vez más presentes en la gran pantalla como Patrick Criado, Álvaro Cervantes o Miguel Herrán que todos juntos interpretan sus papeles a la perfección.

Con una banda sonora épica y unos diálogo correctos, el director nos transporta en este viaje a Filipinas -gracias a una fotografía excelente- en el cual podemos encontrar elementos típicos en cintas de este género como la guerra, la sangre, las muertes y la miseria -bien representados- y, además, la constante pregunta que hace cuestionar al espectador de si realmente están luchando por algo o simplemente hacen durar una guerra innecesaria por puro orgullo español.

Según mi opinión, el carácter antibelicista podría haberse desarrollado más y, en ocasiones, se dedican más a explotar el personaje de Javier Gutiérrez como el malo y más patriota de los soldados. No obstante, se agradece que entretenga, sea visualmente atractiva, puedas seguir el hilo sin problemas y, en definitiva, haga plantear algunas polémicas al propio espectador.

Ya era hora que hubiese una película que cuestionase el Imperio español en su guerra en las colonias.

Lo mejor: la fotografía, sus actuaciones y el coraje que tiene para criticar el momento.

Lo peor: algunos errores que puede tener.

Nota: 7’5/10

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